Gran Buenos Aires y CABA están en alerta amarilla por el fenómeno que afecta a este sector de la provincia. Hoy, las personas que tuvieron la posibilidad, se refugiaron en sus hogares por la tormenta y los fuertes vientos. Según el Servicio Meteorológico Nacional, la alerta por lluvias en el AMBA contempla precipitaciones localmente fuertes. Por eso, la preocupación entre las personas de Buenos Aires, subió considerablemente. ciclón extra tropical
“Alerta Naranja” significa que es necesario estar preparado ante el anuncio de fenómenos meteorológicos que pueden ser peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente; mientras que “Amarillo” tiene capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de las actividades cotidianas.
Es la “denominación técnica para los sistemas de baja presión de latitudes medias. Estos ciclones se forman casi a diario frente a las costas argentinas y normalmente tienen un desplazamiento rápido hacia el este alejándose del continente, por lo que sus efectos netos sobre la porción costera suelen ser limitado”.
En algunas ocasiones (tal como en este caso) estos sistemas se desarrollan e intensifican más cerca de la costa. El Río de la Plata y el Mar Argentino son zonas predilectas para la formación de ciclones extratropicales. Así, es lógico que exista un extenso historial de ciclones que afectaron estas regiones.
En los últimos años se formaron ciclones extratropicales costeros intensos durante mayo de 2000 (el cual provocó fuertes lluvias e inundaciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires junto a ráfagas de viento cercanas a los 100 km/h), en agosto de 2005 (particularmente severo sobre Uruguay, donde ocasionó vientos de más de 150 km/h, extensos daños e incluso víctimas fatales), en septiembre de 2012 y septiembre de 2016.
Entre las recomendaciones figura no sacar la basura y retirar objetos que impidan que el agua escurra, mantenerse alejado de zonas costeras y ribereñas y desconectar y alejarse de artefactos eléctricos.
También cortar el suministro eléctrico si hay riesgo de que el agua ingrese a la vivienda, no refugiarse debajo de postes o cables de electricidad, evitar actividades al aire libre, buscar un lugar bajo techo y evitar circular por calles inundadas o afectadas.