En los últimos meses, se descubrió en Reino Unido la nueva variante del coronavirus B.1.1.7. Según los científicos que estudian esta variante, se trata de un virus hasta un 30% más mortal y un 70% más contagiosa que la variante original del COVID-19. La variante británica, se detectó por primera vez en Kent, uno de los 47 condados de Inglaterra, en diciembre pasado. Se volvió una de las cepas de mayor circulación en el país. lo cual representa un 95% de las infecciones y ha sido detectada en al menos 85 países. Coronavirus cepa británica mascotas Reino Unido

Especialistas de un hospital veterinario advirtieron anomalías cardíacas graves y un deterioro profundo del estado de salud en perros y gatos infectados con la variante británica.
Se han detectado tres casos positivos de coronavirus en mascotas en Londres y otros dos en Texas, Estados Unido. La Universidad de Texas ha reportado que un perro y un gato que viven en el mismo domicilio se han infectado por la variante inglesa. Su dueño dio positivo en el virus y después se comprobó que los animales también tenían el virus, aunque no tenían síntomas de enfermedad. Coronavirus cepa británica mascotas Reino Unido
En Reino Unido, un hospital veterinario alertó un aumento de problemas cardíacos en mascotas afectadas por el coronavirus. La Organización Mundial de Salud Animal, ha advertido que la transmisión se realiza de humanos a animales. Por lo tanto, preocupa la vulnerabilidad de los animales de compañía frente a esta variante británica.

Esta nueva versión del virus ha provocado en las mascotas anomalías cardíacas graves, que pueden conducir a un deterioro del estado de salud general. Investigadores del Ralph Veterinary Referral Center (RVRC) en Marlow, Inglaterra, reportaron los primeros casos de infección de perros y gatos domésticos por la variante B.1.1.7 del SARS-CoV-2. Se advirtieron manifestaciones atípicas, incluidas anomalías cardíacas graves y un deterioro profundo del estado de salud, en aquellas mascotas infectadas. Los animales desarrollaron síntomas de insuficiencia cardíaca, como letargo, falta de apetito, respiración rápida o falta de aire. También presentaron arritmias graves. Dos de los casos incluyeron episodios de desmayos. Otras pruebas revelaron que tenían miocarditis.
Especialistas afirmaron que: “Todas estas mascotas infectadas con B.1.1.7 desarrollaron manifestaciones clínicas atípicas, incluidas anomalías cardíacas graves secundarias a miocarditis y un deterioro profundo del estado de salud general, pero sin signos respiratorios primarios”. Coronavirus cepa británica mascotas Reino Unido
De los 11 animales estudiados, dos gatos y un perro dieron positivo al virus en sus muestras rectales. Otros tenían anticuerpos contra Sars-CoV-2 en la sangre. Los expertos declaran: “No queremos sembrar el pánico innecesariamente, especialmente porque en este momento tenemos una fuerte sospecha de transmisión de persona a mascota, pero no al revés, y no lo sabemos con certeza. Pero los veterinarios deben ser conscientes de esto para poder comenzar a realizar pruebas si sospechan un caso potencial de infección por COVID-19”.