El coronavirus ha sido el causante de una de las mayores pandemias de los últimos 100 años, que paralizó al mundo entero. Aún sigue vigente desde el mes de marzo del año 2020 y es catalogada como “pandemia” por la Organización Mundial de la Salud. A causa de su rápida propagación mundial, ya se llevó la vida de más de 4 millones de habitantes.
La OMS advirtió que la pandemia se extendería por un largo tiempo. Además, hoy, lo sigue afirmando aun contando con la existencia de vacunas. Las mismas ayudarán a disminuir los riesgos de contagio a nivel global. Hay más de 100 millones de personas contagiadas. Más de 4 millones de víctimas fatales, razón por la cual es imposible hablar del fin de la pandemia o desaparición del virus.
Aunque también se pensó que existe una manera de salir rápidamente de esta pandemia. La misma sería lograr “la inmunidad del rebaño” donde más del 60% de la población. Es decir, ese porcentaje tendría que ser inmune al virus, pero desafortunadamente será muy difícil de cumplir para este 2021, según la OMS.
Por lo tanto, se dará por finalizada la pandemia cuando se logre tener al virus bajo control y cuando los contagios, hospitalizaciones y cantidad de víctimas, no sean considerados una “emergencia sanitaria”.
“Creo imposible predecir con la más mínima precisión cuando veremos el final de esta tremenda pandemia. Se está luchando con las manos atadas contra un letal enemigo y la única manera de controlar el COVID-19 -en tanto no se disponga de una vacuna segura y eficaz o de un tratamiento definitivo- es mediante la distancia social”- Aaron Glatt, jefe de enfermedades infecciosas y epidemiólogo hospitalario del Mount Sinai South Nassau y profesor de medicina del Icahn School of Medicine at Mount Sinai.

Sin embargo, las poblaciones no solo sufrieron la afección y la llegada del coronavirus, muchos cambios se produjeron en las sociedades a causa de la pandemia. Los cambios que surgieron como efecto de la pandemia han provocado transformaciones en la vida cotidiana, en las relaciones interpersonales y el actuar social.
A nivel sanitario hemos sufrido cambios positivos en cuanto a la higiene, el uso de barbijos y hasta la invención de una vacuna para actuar en contra del virus; en cambio, podríamos decir que los lazos afectivos sí se han visto transformados y dañados.
Por otro lado, la economía también se vio afectada, muchos ciudadanos perdieron sus trabajos y empresas cerraron porque no pudieron hacerle frente a la pandemia, lo cual repercute en las relaciones sociales.
Las cuarentenas y las restricciones a la población, son otro factor que se instaló con rapidez y que trajo consigo el coronavirus, implementados como una manera de buscar reducir el número de contagios, donde se establecen “reglas” de convivencia por periodos determinados y diferentes formas de control hacia los habitantes.
Las sociedades tendrán que aprender a convivir con todas las transformaciones e implementaciones que vayan surgiendo hasta finalizar la pandemia. Se espera que los grandes avances que se dieron con las vacunas, que ya están en circulación, dé buenos resultados a futuro, para poder acabar con el virus que azota al mundo.