La Matanza es el distrito más poblado de la Provincia de Buenos Aires e históricamente fue uno de los centros industriales más importantes, y es allí donde en la madrugada del 24 de marzo de 1976 los militares tomaron el Palacio Municipal de San Justo en representación de la naciente dictadura militar que hoy cumple 47 años de su inicio.
De esta manera, los militares de facto lograron ocupar el poder ejecutivo municipal y controlar todo el movimiento en el partido desde la puerta principal. Los nombres allí presentes, a lo largo de los siete años, fueron: el teniente coronel Carlos T. Herrero, comodoro Oscar Bárcena, coronel José Olego, coronel Félix Camblor y coronel Alberto F. Calloni. De ellos, solo tres fueron acusados por violaciones a los derechos humanos.
Según los datos provisorios de la CONADEP, se registraron en La Matanza alrededor de 600 desapariciones. Entre ellas, los secuestros de 14 delegados de Mercedes Benz, ocurridos entre 1976 y 1977, son conocidos públicamente.
Entre 1976 y 1983, funcionaron 13 centros de detención clandestinos en territorio matancero, entre los cuales se encontraba El Vesubio, donde se estima que pasaron por lo menos 1.500 personas. Además, se encontraban: la Brigada de Investigaciones de San Justo y Comisaria 1era, la Brigada Güemes, la Comisaría 2da. de La Matanza, El Banco, la Covacha, la División Cuatrerismo, Puente 12, Sheraton, la Subcomisaría de Ciudad Evita, de Gregorio de Laferrere y La Salada.
Entre las víctimas que habrían sido vistas en los centros de detención del partido se cuentan al historietista Héctor Germán Oesterheld, al escritor y periodista Haroldo Conti y el director de cine Raymundo Gleyzer.
María Elena Walsh nació en Ramos Mejía y fue una escritora, poeta, guionista, cantautora, compositora y dramaturga. Hacia 1978, en plena dictadura militar, la artista dejó de cantar en público debido a la presión que recibía por parte de los militares. Así, sus canciones “El twist del Mono Liso”, “La cigarra” y “Gilito de Barrio Norte” habían sido censuradas pero, a su vez, se convirtieron en un símbolo de la lucha por la democracia.
De esta forma, su voz denunció la censura que los militares imponían a todas las expresiones de la cultura. Mostró su lucha por los derechos tanto de los niños como de las mujeres y, así, se convirtió en una de las artistas más influyentes de la historia nacional.
Antonio Gasalla, también oriundo de Ramos Mejía, es otro actor, humorista y autor que se manifestó a favor de la democracia. A 10 años de finalizada la dictadura, Gasalla realizó un monólogo en presencia de Carlos Menem y distintas autoridades nacionales. En él, planteó que la democracia “no debe estar fuera de nosotros. Debemos llevarla dentro nuestro porque solo siendo democráticos cada uno de nosotros viviremos en democracia”.
Otros artistas que a través de sus letras recordaron el horror de la dictadura militar fue la banda de rock Callejeros, formada en Villa Celina. Su canción “No volvieron más” habla sobre la guerra de Malvinas y logra rendir su homenaje a los jóvenes que fueron a combatir.
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