Toda la información fue difundida a través de distintas páginas, en diferentes redes sociales, como @desaparecidaorg en Twitter y Géneros Matanza en Instagram. María Antonia Correa
María vive con su familia en Gregorio de Laferrere y fueron ellos quienes realizaron la búsqueda y dejaron sus contactos por si alguien tenía información al respecto. Se sumó a la búsqueda Desaparecidas Argentina, una página de Twitter, que se encarga de visibilizar casos como los de María y reciben denuncias las 24 hs. María Antonia Correa
Por otra parte, también se sumaron a la difusión La Secretaría de Mujeres, Políticas de Género y Diversidades del Municipio de La Matanza a cargo de la psicóloga y periodista Liliana Hendel.
La hermana de María Correa, Micaela, habló con Desde Matanza sobre cada detalle del hecho. Relató que al llegar de trabajar se encuentra con un vecino que le informó haber visto a María en la calle, aproximadamente a unas nueve cuadras de su casa.
Así fue como ella salió a buscarla, y comenzó a tocar timbre mostrando la foto de su hermana. Finalmente, una kiosquera le afirmó haberla visto, ya que María había ido a comprar a su negocio. Además, tenía información de la casa en la que se encontraba la mujer. Le advirtió que eran personas agresivas las que estaban ahí.
La decisión de Micaela fue llamar al 911. Con enojo lo hizo siete veces, de las cuales respondieron una sola vez. La decepción continuó, ya que nunca se presentó el patrullero que les dijeron enviar, razón por la cual otra hermana fue a la comisaría para traerlos hasta la zona.
Los policías manifestaron que no podían entrar a la casa donde estaba María porque necesitaban órdenes de superiores. Al mismo tiempo, los vecinos comenzaron a señalar que el hombre que venía caminando era el dueño de ese lugar y Micaela corrió hacía él. “Señor usted tiene a mi hermana, sáquela de adentro de su casa porque va a tener problemas”, enfatizó con bronca.
El hombre entró a la casa e insistió en que ella ingrese, por lo que terminaron entrando Micaela con uno de los policías. Definitivamente, María se encontraba allí, pero no quería irse porque decía que todos le pegaban. A lo que el hombre le dijo: “¿Quién le pega en su casa?” y Micaela respondió: “Escúchame, hace ocho días que está en la calle, yo no sé quién le pego y no sé si usted fue el que la maltrato. Mi hermana tiene una discapacidad intelectual, por lo que debería haber hecho la denuncia apenas la encontró”.
Él mostró que la denuncia la había realizado en el juzgado, pero la incertidumbre existente y lo que se pregunta su familia es por qué el juzgado no avisó a la comisaría que su hermana estaba ahí. “El accionar de la policía dejó mucho que desear”, criticó con enojo Micaela. Y agregó que si ella no buscaba a su hermana, hasta hoy seguiría desaparecida.
Para finalizar, Micaela contó que “desde la comisaría decidieron que mi hermana pase una noche más con el tipo ese, que nosotros ni lo conocíamos. Al otro día se presentó mi papá en la comisaría para ver qué era lo que había pasado al final y le pidieron todos los papeles de mi hermana y hasta ahora no se sabe más nada”.