¡Buenas tardes a todos, todas, todes y a vos! ¡Buen comienzo de semana! Terminamos el finde con temperaturas bastante más cálidas que las que agosto nos tiene acosumbrades. ¿Por qué siempre hablamos del clima al comienzo de la editorial? Quizás porque los climas inciden en nuestras acciones. Florencia Peña Olivos
Y si de acciones hablamos, tenemos que reflexionar sobre algunas que provocaron climas tensos en estos últimos días. Seguramente, estás informade acerca de las acusaciones misóginas hacia la actriz y conductora, Florencia Peña. El diputado nacional, Fernando Iglesias recurrió al machismo discursivo para decir que la artista visitaba la residencia presidencial de Olivos para realizar sexo oral al presidente.

Este legislador, perteneciente al partido opositor Juntos por el Cambio, actualmente, es candidato para renovar su banca en el Congreso. Pero, también tiene una denuncia en su contra y un sinfín de reproches a su moral personal y profesional.
El machismo sigue dando de qué hablar. El machismo sigue generando climas innecesarios y poco acertados para los reclamos actuales.
En la nota editorial de hoy no vamos a repetir todo lo que venimos leyendo en redes, medios tradicionales y digitales de comunicación. Vamos a puntualizar en aquellas cuestiones claves de todo lo sucedido y cuestiones relacionadas con la normativa de nuestro país. Porque para cambiar la realidad, primero hay que conocerla.
“¿Por qué conmigo? Si estuvieron tantos hombres importantes pidiendo lo mismo. Tantos productores importantes, tantos hombres importantes ¿Tengo que salir a aclarar que no soy el gato del Presidente? Fui a una reunión a las 11.30 con permiso, con protocolos”, aseveró Florencia Peña durante su programa “Flor de equipo” en Telefé, luego de las declaraciones del diputado nacional, Fernando Iglesias en televisión y Twitter.
En el programa de TN “Solo una vuelta más”, que conduce Diego Sehinkman, Iglesias se refirió a las visitas de Florencia Peña a la residencia presidencial de Olivos durante el 2020. Las calificó de “escándalo sexual” y luego continuó con su acusación vía Twitter. “Para mí, la señorita iba a ayudarlo a encontrar la perilla que enciende la economía para poner a la Argentina de pie”, publicó irónico a fines de julio.
Acto seguido, agregó: “También digo que Peña apoyó la cuarentena demencial que puso el Gobierno, que le parecía razonable que su madre no se operara de urgencia mientras visitaba al Presidente”.

El clima agrio, despectivo e incoherente fue provocado por el dirigente, a quien Peña le respondió: “¿Por qué esta misoginia que hace seis o siete días nos bancamos las mujeres que fuimos a la Quinta de Olivos cada una por una u otra razón? No sé por qué fueron las otras mujeres, pero sí sé por qué fuimos algunas personas en ese momento”. Además, explicó que la reunión con el mandatario fue para resolver la carencia de trabajo de los actores y actrices en medio de la pandemia desatada en el 2020.
Listo el resumen, vayamos a lo conceptual. ¿Qué es la misoginia? Se trata del rechazo, odio o prejuicio hacia las mujeres. Se genera a partir de diferentes causales, pero, principalmente, por la creencia de que la mujer es el sexo débil. Seguramente recordarás un montón de ejemplos como Eva y la manzana, la caja de Pandora o incluso la idea de que las mujeres son inferiores a los hombres que instaló Aristóteles en la antigua Grecia.
De la misoginia vive el machismo y del machismo la violencia en todas sus formas. A eso mismo fuimos acostumbradas, sometidas y adoctrinadas. Sin embargo, son los pequeños actos de aparente rebeldía de las mujeres los que alteran la zona de confort de los hombres. Esto mismo hace hervir la sangre misógina y se escupe en comentarios violentos como los del dirigente político.
La creencia de debilidad e inferioridad queda nula cuando una mujer se destaca como artista y es capaz de proponer políticas y soluciones para un sector de la sociedad en crisis. Lo cual, el dirigente acusador, no pudo ni quiso hacer. La falta de trabajo durante el 2020 despertó el descontento de muchos sectores y Peña representó -y representa- a uno de ellos. Pero quienes no quieren apreciar esta capacidad, arremete con la misoginia -máscara de machismo-.
En primer lugar, tenemos que hablar de marcos legales. En nuestro país, contamos con la de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (26.485). Esta fue promulgada en el 2009 y establece definiciones y tipos de violencia.
El artículo 4, define a la violencia como “toda conducta, acción u omisión, que, de manera directa o indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación desigual de poder, afecto su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, como así también su seguridad personal”.
Asimismo, el artículo 5 enumera los tipos de violencia: física, psicológica, sexual, económica y patrimonial, y simbólica. Mientras que en el artículo 6 se comprenden las modalidades, es decir, las formas de manifestación de los distintos tipos de violencia contra las mujeres: violencia doméstica, violencia institucional, violencia laboral, violencia contra la libertad reproductiva, violencia obstétrica y violencia mediática.
Estas definiciones ayudarán a comprender de qué va la denuncia penal de Florencia Peña contra Fernando Iglesias por sus dichos machistas y misóginos. Según declaraciones del abogado, Fernando Burlando, la artista denunció “abuso de autoridad emparentado con situaciones de violencia psicológica para con el género”. Además de la modalidad de violencia psicológica, se incluyen la “violencia simbólica, mediática e institucional contra la mujer”.
La ley sobre la que se basa la denuncia fue votada en el mismo recinto en el que trabaja Iglesias y su cómplice de comentarios twitteros, Waldo Wolf. ¡Qué irónico que ahora tengan que atravesar un proceso penal por arremeter con la normativa! Tan irónico como que tengamos que seguir aguantando este tipo de comentarios por parte de las mismas personas que dicen trabajar para los ciudadanos y ciudadanas.
Entender los conceptos es clave para comprender lo que sucede. Entender lo que pasa es clave para generar cambios contundentes. El género débil no es tan débil como creen algunos. Ahora nos reunimos con dirigentes, somos militantes de cambios y derribamos barreras machistas.
Dejamos buenas ideas para pensar en la semana. Para la próxima, prometemos más.
¡Gracias por haber llegado hasta acá! Sé que tu tiempo es importante.
Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir. Te mando un abrazo.