El Gobierno porteño informó que implementará modificaciones en el sistema de reciclado urbano. La medida implica que ya no financiará el traslado diario de los recuperadores urbanos que se movilizan desde la provincia de Buenos Aires para trabajar en la Ciudad. Hasta ahora, ese servicio de transporte lo cubría el Ejecutivo porteño.
El jefe de Gobierno, Jorge Macri, se refirió al tema y afirmó que se trataba de un esquema “de cooperativas vinculadas a Juan Grabois que venían del conurbano”. La decisión impacta directamente sobre los cartoneros que se trasladan desde distintas localidades bonaerenses para realizar su labor en el sistema de reciclado porteño.
La implementación del traslado se había resuelto hace algunos años, con el objetivo de evitar situaciones que se registraban entonces en territorio porteño, como los acampes de cartoneros. La solución encontrada fue reemplazar el antiguo Tren Blanco por un sistema de colectivos. Ese servicio de transporte, contratado por el Gobierno de la Ciudad, permitía a los recuperadores viajar desde sus cooperativas en el conurbano bonaerense hasta la Capital para cumplir con su jornada de trabajo.
Actualmente, ese monto es de 360 mil pesos. Sin embargo, explican que si tuvieran que afrontar el costo del traslado por su cuenta, el trabajo dejaría de ser viable para muchos de ellos. El gasto en transporte reduciría significativamente su ingreso, lo que pondría en cuestión la continuidad de su participación en el sistema.
La medida implica, por lo tanto, un cambio importante en las condiciones que garantizaban la presencia diaria de los cartoneros provenientes de la provincia. El traslado ya no será cubierto por el Gobierno porteño, lo que podría derivar en consecuencias para el funcionamiento general del sistema de reciclaje.
Con esta decisión, se desactiva el esquema que se mantenía desde hace años y que permitía la llegada organizada de trabajadores desde el conurbano a través de un servicio financiado por el Estado local. La eliminación del traslado gratuito representa una modificación en la política de reciclado urbano que, hasta el momento, contemplaba esa logística como parte de su funcionamiento habitual.