Estudiantes, docentes y personal universitario se unen para defender la educación pública en condiciones dignas. ¿Cuáles son las siguientes movilizaciones?
En el marco del conflicto universitario y sus reclamos hacia el gobierno, que se niega a realizar un reajuste económico en su financiación, estudiantes y personal universitario se organizan para llevar a cabo diferentes movilizaciones. Con el veto a la Ley de Financiamiento Universitario, son centenares de instituciones las que se adhirieron a múltiples convocatorias.
La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) comunicó que espera el apoyo de todas las universidades en esta lucha. “No existen negociaciones de ningún tipo con el gobierno. Y esa falta de diálogo implica un problema muy grave, porque tiene que ver con el quiebre de un pacto democrático en la Argentina”, aseguró el secretario general de CONADU, Carlos De Feo, en un comunicado.
Bajo el lema de “Sin salarios dignos, no hay universidad de calidad”, CONADU también invita a participar en intervenciones para generar una respuesta del Estado. El miércoles 16 de octubre a las 18 hs se llevó a cabo una marcha de antorchas desde Plaza Houssay hasta Palacio Pizzurno, organizada por estudiantes.Además del paro del 17 de Octubre, ya se anunciaron otros dos a realizarse el 21 y 22 del mismo mes. A esto se le suma “La Semana de la Lucha” prevista del 22 al 25 de octubre, a realizarse por diferentes sindicatos como muestra de acompañamiento a la causa.

Con más de 40 universidades tomadas en todo el país, los estudiantes y docentes continúan la lucha por recibir alguna respuesta con respecto al financiamiento y su actualización. La ley de financiamiento no solo tiene en cuenta el aumento salarial docente -– la cual en media un profesor adjunto con dedicación simple percibe un promedio de $220.000— sino también todas las áreas de la universidad que impliquen un gasto.
La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) es una de las universidades provinciales que fue tomada por sus estudiantes desde el primer momento. Estudiantes autoconvocados ocuparon la universidad el mismo día que el presidente ratificó el veto. A pesar de los inconvenientes, tanto docentes como alumnos enfrentaron el reclamo y realizaron vigilias durante días. Además, como en otras universidades, se realizaron clases al aire libre, se cortó la calle Florencia Varela, sobre la entrada de la institución, y se invitó a colaborar con una olla popular, generando multitud mientras se ayudaba a la comunidad

Tras diferentes asambleas abiertas al público, el alumnado de La Matanza aseguró que seguirán en protestas, adhiriéndose a los siguientes paros y manteniendo las vigilias necesarias. También se analizó la posibilidad de reemplazar el actual centro de estudiantes, proponiendo a 2 representantes por carrera, con el fin de garantizar una pluralidad de voces que interpelen a todos los estudiantes, y no a unos pocos. La comunidad universitaria de La Matanza es solo una de tantas que se suma a este tipo de eventos.
En la Universidad de Buenos Aires (UBA), estudiantes de: Medicina, Exactas, FADU, Ingeniería, Sociales, Psicología, Derecho y Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires decidieron tomar las sedes y adoptar otras medidas de fuerza complementarias durante la semana. En la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) las facultades de Ciencias Naturales, Trabajo Social, Periodismo, Psicología y Arte también se sumaron a las clases al aire libre.
Las universidades de Rosario, La Pampa, Córdoba, Moreno (UNM), Quilmes (UNQui), Mar del Plata (UNMDP), las Artes (UNA), San Martín (UNSAM), José C. Paz (UNPAZ), Tres de Febrero (UNTREF), Lanús (UNLA), Lomas de Zamora (UNLZ), General Sarmiento (UNGS), y Luján (UNLu), son solo algunas de las que se encuentran tomadas estos días y que siguen luchando por un presupuesto que garantice una educación de calidad.
La lucha por la educación pública en Argentina continúa durante los próximos días con fuerza, impulsada por estudiantes, docentes y trabajadores, que exigen condiciones dignas y presupuestos acordes a la situación inflacionaria. Mientras el conflicto sigue sin resolverse, el compromiso de las comunidades educativas se mantiene, y demuestra que más que nunca, el pueblo está unido. La continuidad de las protestas en los próximos días será clave para definir si el gobierno accede al diálogo que, hasta el momento, se negó a abrir.