La Ley Diana Sacayán o Ley de Cupo Laboral Travesti fue sancionada el 24 de junio pasado. en el Congreso. Esta norma, estipula una serie de obligaciones de no discriminación en el acceso a los puestos de trabajo a personas travestis, transexuales y transgénero.
La aprobación de esta normativa representó un nuevo avance en la ampliación de derechos. en el país y un paso más hacia la evolución de una sociedad. que lucha por ser cada día más justa, igualitaria y representativa.
Diana Sacayán fue una activista matancera y líder del colectivo trans que reivindicó la diversidad. y buscaba aportar una perspectiva de derechos desde La Matanza, considerándose a sí misma como una travesti racializada.
En cuanto a sus orígenes, nació en Tucumán y era indígena perteneciente al Pueblo Calchaquí. Durante su infancia, su familia decidió mudarse a la localidad de Gregorio de Laferrere. Donde comenzó su largo camino como referente.
Diana hacía referencia al distrito como “territorio de vida, de militancia, de comprensión, de imbricar la identidad travesti dentro de una lucha más amplia. De reconocimiento a aquellos sectores subalternizados. Menoscabados por las lógicas capitalistas de un neoliberalismo que deja olvidado a gran parte del pueblo”.
Luego de asumir su identidad travesti a los 17 años, sufrió persecución policial. ya que en aquel momento el código de faltas de la Provincia de Buenos Aires. criminalizaba la homosexualidad y el travestismo. Por este motivo, fue encarcelada en varias ocasiones por el solo hecho de asumir públicamente y de manera orgullosa su identidad de género.
Sin embargo, la prisión no fue un impedimento para seguir defendiendo sus ideales. Al contrario, durante su encarcelación se acercó al Partido Comunista del que fue parte. Y comenzó a trabajar en sus proyectos y objetivos contra la discriminación.
La líder trans no tuvo la oportunidad de vivir en carne propia la gran trascendencia ni los resultados de la Ley del Cupo Laboral Trans, ya que lamentablemente la asesinaron el 11 de octubre de 2015.
La autopsia estableció un total de 27 lesiones en su cuerpo, y hemorragias internas y externas como como consecuencia de un brutal ataque en el cual fue golpeada, atada de manos y pies, amordazada y apuñalada con un arma blanca.
En 2018 uno de los perpetradores del asesinato, Gabriel David Marino, su última pareja, fue condenado por el delito de homicidio calificado por odio a la identidad de género y por haber mediado violencia de género.
A principio del 2020 Marino pidió “excarcelación extraordinaria” frente a la pandemia con el pretexto de que “debía cuidar a su familia”. A pesar de ello, su pedido fue denegado de manera inmediata.
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