Mató y pidió ayuda para descuartizarla: Cómo sigue el caso de la víctima Liliana Lezcano

Fue el mismo día al que mataron al kiosquero en Ramos Mejía. Mismo día en el que se encendió el dolor en muchas familias. Ese domingo negro para La Matanza, se llevó a más de una persona. El acusado de haber matado a Liliana Lezcano, es Norberto Rodríguez (45), quien habría querido descuartizar a la víctima después de haberla matado.

En entrevista con Desde Matanza, Gonzalo, uno de los hijos de Liliana, explicó que actualmente “el imputado se encuentra detenido. De hecho es así desde el día en que ocurrió todo, a él se lo llevaron detenido y sigue allí”. El caso está en proceso, pero la Justicia se toma su tiempo. 

Siguen  pasando las semanas para la familia de la víctima de femicidio Liliana Lezcano. El dolor es cada vez más grande y la fuerza para exigir justicia también. Marcharon, se encendieron de dolor y pidieron a los gritos que se haga justicia.

El dolor no es sólo por la pérdida de un ser querido. Sino por la crueldad y la saña que tuvo quien mató a Liliana. La historia del crimen es escabrosa y parece que se escapó de una película de terror.  Según relataron las fuentes oficiales, luego de la muerte, dos compañeros de trabajo del femicida llamaron a la policía. Se enteraron del hecho, porque fue Norberto Rodríguez quien les contó. Después de matarla, quiso descuartizarla y les pidió ayuda para enterrar el cuerpo. En la sorpresa, ambos compañeros laborales llamaron al 911. 

En busca de la Justicia

Era tarde para salvar la vida de Liliana, pero no era tarde para encerrar a quien le arrebató la vida. Gonzalo (hijo de Liliana) explicó que Rubén Carballo está defendiendo y apoyando a la familia de la víctima. “Carballo pertenece a una ONG que asiste a víctimas de homicidio y violencia de género. Se puso en contacto con nosotros y puso a disposición a quienes tomaron el caso y hoy son nuestros patrocinadores. Los Doctores Patricia Roger, Rodrigo Raskovsky y Walter Fidalgo, pertenecientes al Patrocinio Jurídico Gratuito de víctimas de delitos del colegio de Abogados de La Matanza”.

Además, agregó que: “Por el momento la justicia está trabajando sobre el caso de Liliana, y lo único que sabemos es que el asesino sigue preso en la comisaría de San Justo”. 

¿Cómo se vive una tragedia de tal magnitud? (Tema: Liliana Lezcano)

Cuando se le preguntó a Gonzalo por cómo sigue su familia, la respuesta no se escapó de lo que adivinaría cualquiera. El dolor es inmenso y es también el que motoriza a la familia Lezcano para continuar esta lucha. “Estamos como podría estar cualquier familia, destrozados, absorbidos por el dolor, sin poder creer ni entender aún lo que pasó y la manera en que le arrebataron la vida a una persona llena de luz, sin maldad y trabajadora. Una persona  que luchó toda si vida para salir adelante y por sus hijos. Una persona que ama incondicionalmente a cada uno de ellos y estaba desviviéndose por sus nietos. Ahora ya tenemos a nuestros patrocinadores, que nos dijeron que ellos se encargarán de seguir la causa e informarnos de cómo va a seguir todo. Según nuestra Ley le corresponde perpetua al asesino, nuestros abogados irán por ello”, aseguró Gonzalo.

Marcharon en reiteradas ocasiones para visibilizar el caso. En la marcha de las velas, que tuvo lugar en San Justo, acompañaron a las familias víctimas de la inseguridad. ¿Hasta cuándo soportar el dolor en espera de que accione la Justicia? ¿Cuánto tiempo puede estar una familia exigiendo justicia por una víctima? ¿Piensan en la tristeza de la familia de Liliana quienes toman decisiones por el caso? Todas son preguntas válidas, que surgen cuando se ve a una familia con los ojos desbordados de tristeza, cuando se escucha como se les quiebra la voz al contar una situación terrible que nunca habrían imaginado. Pero es claro, que pese al dolor, pese a la desesperación, no van a parar hasta que les den lo que corresponde: Justicia para Liliana. 

Escrito por Rocío Cabrera

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