Esta semana se registraron tensos incidentes en el barrio Villa Lugano de la Ciudad de Buenos Aires. La Matanza se quedó en estado de alerta, porque estuvieron pegados a la localidad de Villa Celina. Los incidentes impulsaron las protestas de vecinos por recientes hechos de inseguridad relacionados con bandas narcos, según informaron fuentes oficiales. Debido a estos hechos de inseguridad, se involucraron fuerzas policiales. narco Villa Lugano
Las protestas comenzaron cuando los vecinos se cansaron de los delitos. Los mismos incluían disparos y la venta de drogas a plena luz del día, según indicaron personas residentes en la zona. Esto llevó a que uno de los comerciantes del lugar los denunció.
En la comisaría recibieron la denuncia y según los vecinos, a partir de ese momento, los narcos tomaron venganza. Los delincuentes se habrían parado frente a la peluquería del denunciante y habrían efectuado varios disparos. Rompieron parte de la mampostería y “de milagro” ninguno de esos plomos dio en la humanidad de los chicos que estaban esa tarde en el interior del local.
Según explicaron vecinos del área, horas después, cuando las calles aún olían a pólvora, otro enfrentamiento estremeció al golpeado barrio de Villa Lugano. Los vecinos relataron que en ese momento, ya eran narcos contra narcos, a los tiros por el manejo territorial. Explicaron que los delincuentes en las calles delinquiendo e intentando quitarse la vida unos contra otros. Los vecinos encerrados, presos del miedo.
Con las distintas marchas y la presencia de la policía en el lugar, los vecinos pensaron que la tranquilidad llegaría a sus puertas pero eso no fue así. Según explicaron, por cada denuncia efectuada a la comisaría, hubo una respuesta con balas por parte de delincuentes zonales. “A cada denuncia una respuesta de los narcos”, afirmaron.
La segunda vez atacaron a quien señalaron como líder del reclamo. Según afirmaron el resto de los vecinos, fue en advertencia que recibió al menos seis balazos en la puerta de su casa. Allí, también, de milagro no hubo heridos. Por otro lado, aseguraron que recibieron distintas amenazas con el correr de los días.
Las calles del barrio quedaron chicas, había que ganar un espacio mayor y la avenida General Paz fue la elegida para lograr que ese grito desesperado pidiendo seguridad y justicia llegue a destino. Al final, fue escuchado. Como última manifestación de violencia hasta ahora, apuñalaron a una mujer de unas casas cercanas. La heridafue cerca de su ojo, lo que provocó que casi lo pierda.
Escrito por Daiana Aybar