Este domingo 4 de abril es Pascua para la religión católica, es decir, la celebración de la resurrección de Jesús. Este día, que marca el fin de la Semana Santa, es uno de las más importantes del año para los practicantes. Desde Matanza habló con el Padre Federico Sosa, Vicario de la Catedral Cristo Rey de Gregorio de Laferrere, y con el Padre Leandro Adimari, Vicario de la Catedral Santos Justo y Pastor de San Justo, para informar acerca de las celebraciones pascuales en nuestro partido. También explicaron los cambios que tuvieron que realizar las iglesias debido al Covid-19, los cuales se verán reflejados en las misas de Pascua, y dejaron mensajes para los fieles.
El Padre Federico Sosa informó que, en la Catedral Cristo Rey de Laferrere, quienes deseen asistir a la misa tendrán que asistir una hora antes para inscribirse e ingresar. Las misas de Pascua serán a las 11 de la mañana, que la presidirá el Obispo, Jorge Martín Torres Carbonell, y a las 19. Habrá espacio para alrededor de 70 personas, quienes no pueden ser menores de 10 años ni mayores de 70. Antes de ingresar al templo, se les tomará la temperatura a los asistentes y deberán sanitizarse las manos y pies. Los fieles tendrán que respetar los lugares asignados y los circuitos de entrada y de salida.

La catedral continúa transmitiendo las misas por YouTube desde principios de 2020, cuando debieron cerrarse las iglesias al comienzo de la pandemia, por el canal del Obispado de Gregorio de Laferrere. Por lo tanto, quienes no puedan o no quieran acercarse al templo, podrán ver la celebración desde la seguridad de sus casas. Clic aquí canal del Obispado de Laferrere
El Padre Sosa destacó que el canal de YouTube “trascendió la frontera”. Las misas llegaron a gente ubicada en muchos países de Latinoamérica e incluso en Estados Unidos, y de distintas provincias dentro de Argentina. “El año pasado nosotros teníamos más de 1000 dispositivos conectados”, afirmó. “A eso hay que sumarle que muchas de las familias son mínimamente de tres personas”, continuó. Además, observó que, a pesar de que ya está permitido asistir a las iglesias, “se ha mantenido mucho la virtualidad de las misas diarias”. “Este año también, si bien muchos templos abrieron, nosotros tenemos casi todos los días un poquito más de 200 dispositivos conectados”, explicó.

Según comunicó el Padre Leandro Adimari, en la Catedral de San Justo se agregaron horarios de misa para evitar grandes concentraciones de personas. Por eso, el día de Pascua habrá seis ceremonias: a las 8 de la mañana de la comunidad eslovena, a las 9 de la italiana, y las generales a las 10, 11, 19 y 20:30 horas. Todas serán presenciales y no se transmitirán por Internet, como sí lo hizo la catedral durante el tiempo en que tuvo que permanecer cerrada. El Padre Adimari remarcó que, gracias a esas transmisiones, mucha gente “conoció la misa diaria, de la que antes no era de participar”.

En el templo se agregaron hileras de asientos y solamente se pueden ubicar dos personas por banco. De esta forma, se respeta el distanciamiento social sin disminuir en un grado tan elevado el número de fieles que pueden asistir. Igualmente, quienes sean convivientes podrán sentarse juntos, aunque se trate de tres o más personas. Podrá haber gente parada, siempre y cuando esté distanciada. Asimismo, se abren todas las puertas de la iglesia para permitir la ventilación. Los asistentes deben utilizar tapabocas y sanitizarse las manos. “La gente tiene mucho sentido del tema del cuidado”, recalcó el Padre.
Otro cambio en las misas de la catedral debido al Covid-19 concierne al saludo de la paz. Esto consistía en un momento de la ceremonia en el cual los presentes se daban un beso en la mejilla. En consecuencia, tuvo que suprimirse por el riesgo de contagio. Asimismo, se modificó la Comunión, que es el recibimiento de Cristo a través del consumo de la hostia. Generalmente, la hostia se daba al fiel directamente en la boca, y ahora se la da en la mano. Además, debe tenerse la precaución de sanitizarse antes de darla y recibirla.
“Dios los espera, Dios está esperándolos a cada uno de ellos para vivir esta semana donde conmemoramos el fallecimiento, pero también la resurrección, que es vida, que es esperanza, y en especial en este tiempo difícil de pandemia que vivimos”, expresó el Padre Sosa, como mensaje a los fieles. “Les pedimos que aquellos que no puedan asistir se sigan cuidando, la pandemia no ha terminado, y nos pueden seguir a través del canal de YouTube, que ahí nos encontraremos de nuevo como iglesia, como feligresía, para vivir nuestra fe y encontrarnos con este Dios que es vida, que es amor”, concluyó.
“Lo que yo le digo a la gente es, sobre todo, no perder nunca la esperanza”, enunció el Padre Adimari. Seguidamente, para ilustrar su mensaje, relató un cuento sobre un avión que atraviesa una fuerte turbulencia que hace desesperar a los pasajeros. Mientras, un niño permanece tranquilo, porque el comandante es su padre. “Y en estos tiempos es eso, saber que está nuestro padre Dios siempre a nuestro lado”, reflexionó el Vicario. “Por más que pasemos momentos difíciles, nunca nos va a abandonar”, continuó. “No hay que bajar los brazos porque la desesperanza es lo que muchas veces nos hace perdernos, porque caemos en una depresión, en una angustia”. En referencia a las caravanas que realizó la Catedral por el Domingo de Ramos, sostuvo que, a pesar de que algunos fieles no puedan ir a la iglesia, “la iglesia va a salir a su encuentro”.