Desde Liniers a Moreno, partieron este sábado miles de peregrinos para pedirle a la “Madre del Pueblo” por “ la salud y el trabajo”, en la 47° Peregrinación Juvenil a Luján. El cual tiene un significado muy importante, ya que debido a la pandemia muchos ciudadanos argentinos perdieron familiares, amigos e incluso su trabajo. Peregrinación Luján

De esta manera, el evento volvió a ser presencial, como años anteriores, bajo las medidas preventivas necesarias para la prevención del Covid-19.
Con la esperanza de volver a salir a la calle después de mucho tiempo, ya que el año pasado la celebración se tuvo que suspender. El cual se suspendió debido a la cuarentena impuesta por el gobierno en el marco de la situación epidemiológica.
En otro sentido, el evento tuvo ciertas recomendaciones oficiales que indicaron que la misma se tenia que realizar mas temprano al horario frecuente. Anteriormente, la salida se realizaba más tardar al mediodía.

Asimismo, otras de estas sugerencias fue que el recorrido sea más corto, y evitar la aglomeración de personas en un único punto, por lo que acordaron salir desde distintas paradas.
Por eso, los fieles tuvieron que juntarse en las inmediaciones de las estaciones de trenes de Morón, Ituzaingo, Merlo y Moreno.
En cuanto al transito, hubo cortes y desvíos en las principales calles de Liniers y del conurbano, y diversas líneas de colectivo sufrieron cambios en sus recorridos. Así lograr que se lleve a cabo de la mejor manera.
Por ultimo, pese a qué desde el 1 de octubre empezó a regir el DNU, que quitó la obligatoriedad del barbijo en provincia, muchos de los participantes lo usaron. Esto lo decidieron por dos razones, una es por la obligatoriedad que sigue vigente en CABA, y la otra, para cuidarse entre todos. Así como llevar elementos de higiene fue indispensable en estos tiempos.

El sábado a las 8 am, los creyentes junto con la imagen de la Virgen partieron desde el barrio San Cayetano, ubicado en el barrio porteño de Liniers hasta Moreno.
En el cual, se reunieron familias y grupos de amigos desde distintos puntos del país, de diversas edades. Quienes asistieron con banderas de diferentes santos colgadas, barbijos y fueron agrupados de a cinco personas.
Luego, alrededor de las 10, la peregrinación llegó a Moreno, en donde los recibió el obispo de Merlo-Moreno, Fernando Maletti, en la plaza Bujan.

Mientras tanto, los religiosos les arrojaron a los peregrinos agua bendita, para poder continuar su recorrido. También tenían en el lugar, puestos de remeras con la imagen de la Virgen y rosarios que iban desde los 650 a 1800 pesos. Y contaron con la presencia de mujeres de la comuna de Moreno que portaban carteles con las frases: “Recarga tu botella” y “recarga tu fe”.
Por otro lado, se armó un escenario y un espacio en la plaza, donde colocaron la imagen. De esta manera, los fieles pudieron verla, hasta que a las 20 horas continuaron con la caminata.
Finalmente, a las 6:45 del domingo llegaron a la Basílica de Lujan, para dar así por finalizado el viaje.

En cuanto a la imagen de la Virgen que llevaron hasta Luján, es la misma que bendijo el papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud del 2013. Después de haber recorrido toda la república argentina, incluida la Antártida
También contó con la bendición del obispo auxiliar de Buenos Aires, Juan Carlos Ares, en la mañana del sábado, antes de partir desde la iglesia de San Cayetano, Liniers.
Luego, una vez en Morón, a las 9, la recibió el obispo local, monseñor Jorge Vázquez. Después llegó a Moreno, en donde estaba el obispo Fernando Maletti. El obispo estaba junto al auxiliar diocesano, monseñor Oscar Miñarro y el padre Renato Maizza, responsable de la Pastoral de Juventud.

“Que lindo tenerla a María, que lindo volver a caminar, volver a salir a su encuentro en Luján”, dijo el monseñor Maletti cuando recibió la imagen de la Virgen. Y agregó: “Ablandemos el corazón, esta pandemia nos enseñó que la vida es breve, por eso, te pedimos por la salud y el trabajo”.
Sin dudas, para muchos y muchas, realizar nuevamente este evento, fue una experiencia reconfortante luego de la época oscura que fue la cuarentena. Esto se siente más en tiempos como los de ahora, en donde la fe fue fundamental para muchos; y no poder realizar encuentros durante meses los desanimó.