Pobreza infantil: más de la mitad de niños y adolescentes fueron pobres en 2025, según la UCA

La pobreza en niños y adolescentes alcanzó el 53,6% en 2025, mientras que la indigencia llegó al 10,7%, de acuerdo con la Encuesta de la Deuda Social Argentina elaborada por la Universidad Católica Argentina (UCA). El informe advierte que, si bien los datos muestran una mejora respecto de períodos anteriores, no deben interpretarse como una solución definitiva.

El documento señala que el dato “trae alivio”, aunque subraya que no hay que confundir “una mejora coyuntural con la solución de un problema estructural”. En términos concretos, casi seis de cada diez chicos se encuentran en situación de pobreza, lo que expone la persistencia de condiciones de vulnerabilidad en amplios sectores de la población infantil.

Además, el informe destaca que el 30% de los niños y adolescentes no come con regularidad, un indicador que refleja la profundidad de las privaciones.

Si bien se registró una baja en los niveles de pobreza en comparación con los datos que dejó el gobierno de Alberto Fernández, la UCA advierte que se mantienen desigualdades sociales estructurales.

En este sentido, el estudio remarca que hubo una consolidación en la necesidad de asistencia, lo que evidencia que una parte significativa de las familias continúa dependiendo de mecanismos de ayuda para cubrir necesidades básicas. Este fenómeno, según el análisis, convive con la mejora en algunos indicadores macroeconómicos.

El progreso que se observó entre 2024 y 2025 se considera significativo por la UCA, y se explica principalmente por la desaceleración inflacionaria. Sin embargo, el propio informe introduce un matiz clave: “el nivel sigue siendo muy superior al de 2010 y, por supuesto, al de los mejores años de la década pasada”.

De esta manera, el relevamiento pone en evidencia una recuperación parcial que no logra revertir las condiciones estructurales de pobreza infantil. La persistencia de altos niveles de vulnerabilidad, junto con la falta de acceso regular a la alimentación, configuran un escenario complejo para el desarrollo de niños y adolescentes en el país.

El informe de la UCA concluye que, pese a las mejoras recientes, el desafío sigue siendo profundo y requiere políticas sostenidas en el tiempo para reducir las brechas sociales que afectan a las infancias.

Escrito por Desde Matanza

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