Aniversario en Puerta 12: ¿Cómo puede un superclásico terminar en la mayor tragedia del fútbol argentino?

Fanáticos o no del fútbol, la gran mayoría de argentinos sabemos o tenemos idea de lo que ocurrió en la “Puerta 12”. Gritos, empujones, golpes y muerte son los protagonistas de esta trágica historia que manchó para siempre nuestro querido deporte.

Escrito por: Nicolás Segura | Publicado: 23 de Junio de 2022

Puerta 12

Fanáticos o no del fútbol, la gran mayoría de argentinos sabemos o tenemos idea de lo que ocurrió en la “Puerta 12”. Gritos, empujones, golpes y fallecimiento son los protagonistas de esta trágica historia que manchó para siempre nuestro querido deporte.

Todo transcurrió un 23 de junio de 1968, hace 53 años. El Antonio Vespucio Liberti se volvía a vestir de gala para que River y Boca disputen otra edición del superclásico argentino. En ese entonces no había asientos en toda la tribuna, por lo que se estima que asistieron alrededor de 80 mil personas al estadio. Pero el verdadero protagonista no fue el aburrido partido que terminó 0-0. Lo más memorable vendría después. Una vez terminado el partido, ocurriría la mayor catástrofe del deporte argentino, La Tragedia De La Puerta 12. Esta dejaría un total de 71 muertos por asfixia, la mayoría menores de edad, y 113 heridos.

Un oscuro pasillo

Un pequeño foco de luz tenue era el único encargado de iluminar un sucio pasillo por el que saldrían miles de admiradores de Boca Juniors. Tras el pitazo final, los visitantes se dirigieron a la recordada puerta 12. Allí comenzó la acumulación de las personas que querían retirarse del estadio por esa boca de lobo. Cada vez más gente se juntaba en la salida y este fue el puntapié incial. Con el rejunte, llegaron la presión humana y los empujones. Los hinchas ya no caminaban, solo eran empujados por una masa uniforme cuyo paso era al unísono. 

Juan Nicholson, fanático de Boca presente en el lugar, rememoró: “De pronto, por la presión humana, se armó un efecto rarísimo y nos empezamos a despegar del piso. Yo estaba casi medio metro flotando, y sin poder moverme”.

“Tuve la suerte, o la inspiración divina, de hacer una especie de hueco y guardar todo el aire posible para salir. Y en un momento, con ayuda y golpes desesperados, logran sacarme”, agregó Nicholson.

Las caídas por las escaleras y los golpes se convirtieron en común denominador para todos los hinchas visitantes. Sin embargo, lo único que quedaría en el lugar del amontonamiento eran cuerpos sin vida, sombreros, zapatos y las víctimas.

Puerta 12

¿Qué salió mal en la Puerta 12?

Hay dos teorías principales acerca de lo ocurrido en la puerta 12. La primera indica que los molinetes de ingreso no habían sido retirados y que la puerta no se encontraba del todo abierta. Hasta se rumorea que nunca se abrieron. El ex inspector de la Policía Federal -Carlos Lopez- señaló: “Las puertas de las tribunas las manejaban exclusivamente los inspectores de la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires. Y el partido estaba tan parejo que dos empleados se olvidaron de abrir esa puerta”.

La segunda hipótesis indica que la policía se había organizado para “apretar” a los visitantes y así atrapar a la barra de Boca. El motivo fue que algunos fanáticos habían causado disturbios y, sobre todo, habían cantado la marcha peronista. Esto significaba un grave delito de estado en plena dictadura de Juan Carlos Onganía. Este supuesto cordón policial causó que algunos hinchas regresen a la masa de gente y dificulten aún más las cosas.

A partir de la última hipótesis, los simpatizantes de Boca reclamaron justicia en los años posteriores con un cántico particular: “No había puerta, no había molinete, era la cana que daba con machete”.

Puerta 12

¿Qué hizo la justicia al respecto?

Dos meses después, el juez de la causa -Oscar Melo- dictaminó la prisión preventiva de Américo Di Vietro y Marcelino Cabrera, intendente y capataz de River. Además, dispuso un embargo de 200 millones de pesos contra ambos y contra el club.

A fines de 1968, 5 meses después de la tragedia, la Sala VI de la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional sobreseyó a ambos imputados. Desde la entidad consideraron que las pruebas demostraban que todos los obstáculos habían sido removidos de la puerta. Por lo que los cargos por negligencia desaparecerían.

Ese mismo año Boca, River y la AFA recaudaron 32 millones de pesos para repartir entre los familiares como resarcimiento. En otras palabras, para que éstos tengan cierto resarcimiento. Finalmente, la tragedia quedó en la nada, simplemente pasó a ser un hecho desafortunado. 

La olvidada Puerta 12

Hoy en día la mítica puerta 12 fue renombrada como puerta L (duodécima letra del abecedario). Desde River es el único “recuerdo” que tienen de esta tragedia, sumado a una placa ubicada junto al acceso de la Tribuna Centenario Alta. 

Desde el otro bando, distintos grupos de hinchas de Boca reclamaron que desde el club se realice un verdadero homenaje a las víctimas. Pese a esto, no solía ser recordado por ninguno de los dos equipos. De hecho, al cumplirse 50 años de los fallecimientos, en 2018, el Club Boca Juniors pidió perdón por no haber recordado a las víctimas.

Escrito por Nicolás Segura

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