En los últimos días, los vecinos de Ramos Mejía se movilizaron exigiendo más seguridad, a partir del crimen del Kiosquero. Son muchos los casos de Inseguridad registrados y la preocupación crece cada vez más. RAMOS MEJÍA inseguridad
Mataron a Roberto Sabo el último sábado mientras trabajaba en su kiosco ubicado en Ramos Mejía, en el partido de La Matanza en la provincia de Buenos Aires (PBA). El kiosquero fue abordado por dos motochorros, uno de 29 años, y otro de 15. Sabo fue ultimado de un disparo en la cabeza. Ambos fueron detenidos.
A raíz de este suceso, los vecinos reclaman más seguridad, principalmente porque el hecho ocurrió a tres cuadras de una comisaría. De todas formas, este no fue el único caso de inseguridad registrado en los últimos días. Por esa razón la preocupación de los y las vecinas crece cada vez más.

Ayer, a pocos metros del lugar donde asesinaron al kiosquero Roberto Sabo, motochorros hirieron con un cuchillo y le robaron el celular a un hombre. “Me acaban de robar a una cuadra. Venía con el celular, bajaron dos en una moto y me apuntaron acá [señala su hombro]. No me hicieron nada, pero me amenazaron con un cuchillo. Les tiré el celular y se fueron. No hay nadie, fue acá a una cuadra”, dijo Adrián, la víctima.
“La policía acá, supuestamente, está para cuidarnos. Pero lo único que hace es venir cuando están todos ustedes, pero después desaparece”, le comentó la víctima del robo a la prensa. “No se aguanta más, acá es todos los días igual. Ahora hago la denuncia y queda ahí. Venía caminando por ahí, justó me mandaron un mensaje y lo atendí. Fui un tonto”.
Estas declaraciones se dieron en vivo en televisión, mientras los cronistas trabajaban en el lugar del hecho donde asesinaron al kiosquero. Es decir, a pocos metros de donde estaban los medios de comunicación, sucedió el robo. No lo captaron por la cámara de milagro.
El 2 de noviembre quedó registrado en una cámara de seguridad el robo de la bicicleta y su mochila a un nene a la salida del colegio.
Abordaron al niño unos motochorros, en la calle Venezuela, entre Alvear y Avellaneda, en Ramos Mejía. El padre de la víctima manifestó que su hijo se encuentra triste y angustiado por el momento que vivió. “Yo lamentablemente tuve varios hechos de inseguridad. Me pusieron un arma en la cabeza y en la garganta. Escuchas una moto y tenés miedo”, dijo.
Por otra parte, el 4 de octubre, ladrones habían entrado a robar a una casa en Ramos Mejía, pero se escaparon cuando los dueños de la casa se levantaron. La dueña de la casa publicó en una página de Facebook sobre el hecho sucedido el fin de semana. Según relata, a las 3 de la mañana les entraron a robar. Los ladrones habían trepado la reja y la habían roto.
Pese a todos estos hechos, los y las vecinas de Ramos Mejía reclaman más seguridad desde finales de agosto, cuando en la plaza Los Bomberitos habían asesinado a un hombre de 36 años cuando iba caminando con su novia.
“Necesitamos que haya más control”, había expresado Luciana, una vecina de la zona que dialogó con Desde Matanza. Usualmente, la plaza desborda de personas que disfrutan del espacio libre que durante mucho tiempo estuvo cerrado. “Ya no sabemos qué hacer”, explicó la vecina.
Daniel Bracamonte, candidato de Juntos por el Cambio, había publicado en sus redes sociales un reclamo, nuevamente, en relación a la falta de seguridad y la tardanza de la ambulancia. “¿Dónde está la Policía? ¿Por qué no dan respuestas al pedido que hicimos en Febrero de este año para que haya policías Permanentes en las plazas?”, interrogó Bracamonte.
Los hechos de inseguridad en Ramos Mejía crecen día a día y la preocupación de los y las vecinas ya pasa a ser desesperación. Ayer, en pleno móvil en vivo, en el lugar del donde falleció el kiosquero, apareció un hombre que lo habían apuñalado para robarle, a pocos metros de allí. El reclamo por la presencia policial ya es un pedido desesperado por parte de los vecinos.