La noticia del soterramiento del Sarmiento, fue una alegría para los barrios de la zona oeste del Conurbano. Este tipo de obra mejoraría el tránsito vehicular, evitando demoras de gran pérdida de tiempo. Además de evitar accidentes por imprudencias o descuidos. La obra finalmente no fue llevada a cabo. En su lugar, recientemente, se puso en marcha la obra para levantar puentes con el mismo objetivo. Autoridades locales y nacionales celebraron estas obras. (RAMOS MEJÍA puente)

Los primeros puentes fueron colocados en Padua, no sin antes consultar a los vecinos sobre la ubicación de los mismos. Los otros dos se harían en Haedo, lugar dónde no hubo aviso a los vecinos, quiénes al enterarse decidieron parar la obra, ya que, no les convenía. El segundo se haría en Ramos Mejía, nuevamente la obra apareció casi por arte de magia, sin consultar a los vecinos y sin cartel que avise de la obra realizándose.
Según los vecinos consultados, Arturo Ter Akopian, Daniel Bracamonte y Aram Ter Akopian, en el caso de Ramos Mejía, no sólo está mal ubicado, haciendo que el tránsito no circule correctamente. Sino que además ya causó un accidente. El día jueves 1 de diciembre una formación de la línea Sarmiento sufrió un accidente, tras quedar atrapada entre los hierros. Los mismos que serían parte de la estructura de los puentes. Los pasajeros fueron evacuados de la misma, en medio de toda la obra, corriendo el peligro de lastimarse con algún objeto que los rodeaba.

Las autoridades locales no informaron nada al respecto. Es por eso que los vecinos, hartos de reclamos sin respuestas. Convocaron a una concentración organizada por la Asociación de Vecinos, para hacerse escuchar y que además el resto de habitantes del barrio de zona oeste, se informen acerca de la problemática.

Según expresaron, los vecinos necesitan que alguien los escuche, antes de hacer obras innecesarias, no que les pasen por encima. ¿Será una solución o un problema el puente de Ramos Mejía?