En el marco del Día Mundial de la Salud Sexual, una iniciativa promovida por la Asociación Mundial para la Salud, te presentamos un artículo que te invitará a derribar mitos y cuestionarte la razón del tabú sobre la propia sexualidad.
El objetivo de esta efeméride es concientizar a la sociedad acerca de la promoción de los derechos sexuales, la diversidad sexual, y la salud reproductiva de una manera placentera, sin discriminación ni riesgos.
Cada año, el Día Mundial de la Salud Sexual posee un lema distinto. En este 2021, la consigna es: “Turn it on” (“Enciéndelo”), la cual señala el protagonismo de la salud sexual en el mundo digital. A su vez, pretende despertar la conciencia y la importancia de hacer valer los derechos sexuales de todos y todas.

Desde Matanza entrevistó a la Médica Sexóloga Clínica, Romina Barraza @drabarrazasexualidades.
-Principalmente deberíamos diferenciar la concepción que normalmente la sociedad tiene sobre la palabra “sexo”. La mayoría de las personas lo conciben únicamente como relaciones sexuales (por lo general, relaciones coitales, lo cual no es correcto). Sin embargo, la realidad es que también hablamos de sexo biológico, relacionado con la diversidad sexual y tres componentes de nuestro cuerpo: los genitales, los cromosomas, y las hormonas de un individuo.
En cambio, la sexualidad es un concepto muy amplio que abarca las relaciones sexuales, la biología, la reproducción, la maternidad/paternidad, el autoconocimiento, los roles de género, los estereotipos, y los vínculos afectivos que suelo tener desde mi infancia hasta la actualidad. Se habla de cuatro holones de la sexualidad: el género, los vínculos afectivos, la reproducción y el erotismo. Tres de estos cuatro componentes nos acompañan desde el nacimiento, por lo que el erotismo es la excepción ya que inicia en la pubertad.
-El orgasmo es parte de una respuesta sexual y final al periodo de excitación, se trata del “pico máximo del placer”. Para que el orgasmo suceda, la persona debe estar relajada, y debe tener una buena estimulación propia o por parte de una pareja. Además, debe desconectar su cabeza y conectar los sentidos con el placer que está sintiendo en el momento.
Un aspecto muy importante es saber qué es lo que nos gusta y que nos da placer. El orgasmo se debe tomar como parte de un encuentro, pero nunca como una obligación o un requerimiento. Si uno lo toma como un mandato, o un “deber ser”, se impone presión a sí mismo y cuanto más lo piensa, menos sale, es por eso que la cabeza debe estar desconectada para que no se pierda el disfrute.
-Sí, hay mucho tabú alrededor de la masturbación femenina. Creo que tiene que ver con lo histórico, con el rol social de las mujeres y el placer. Siglos atrás, la mujer solo tenía el rol de la reproducción, cuidar la casa y los niños. Al hombre se le permitía la salida, mientras que la mujer debía ocuparse de los quehaceres de la casa, sin importar sus deseos.
Inclusive a las personas con pene se les habilito siempre la masturbación, una experiencia personal es que en la secundaria mis compañeros solían comentar en grupos sus experiencias de autoconocimiento. Pero si la mujeres hacían lo mismo, eso no era correcto, hablar de la sexualidad no era de buena señorita ni buena dama.
Este aspecto tiene que ver con los estereotipos de género, por ejemplo, el hombre cuantas más novias tenga es considerado “el mejor”, por el contrario, si una mujer decide vivir su sexualidad con varios hombres seria observada y calificada de una manera despectiva porque “está mal visto”. ¿Por qué una mujer no puede vivir su placer sexual de disfrutar con varios hombres, si es lo que se desea? ¿A qué se debe esta desigualdad?
Hoy en día, estos estereotipos se están comenzando a romper. Poco a poco entendemos que la masturbación tiene que ver con el autoconocimiento, el placer, y el disfrute, el poder vincularnos con una pareja. Ya que si yo no me conozco no puedo transmitirle al otro que es lo que me gusta.
-El problema del consumo de pornografía radica cuando la pornografía educa a falta de educación sexual, y en consecuencia se considera como lo correcto o lo adecuado tener relaciones sexuales como en las películas pornográficas. Otro conflicto que surge es cuando se convierte en un mandato, y por lo tanto sino replico lo mismo de la película, siento que algo está mal en mí.
No está mal mirar y consumir, siempre y cuando entendamos que es una película que no puedo llevar a la vida real. El porno que se conoce en general, está hecho para hombres, ya que muestra una sexualidad muy violenta donde claramente no se respetan los pasos que deberían cumplirse. No existe dialogo, no hay consentimiento sobre el uso de preservativo, no hay un tiempo dedicado al encuentro, al placer y a los cuerpos. Se muestra una sexualidad muy genitalizada donde solo importan las mamas, la vulva y el ano.
Según los datos de un estudio realizado por el proyecto #EsConESI solo el 2% de los adolescentes afirman haber aprendido ESI en la escuela. Además, más del 80% señalaron que no cuentan con docente referente a quien acudir para consultar sobre temas relacionados a la sexualidad
El 56,42% de los encuestados confirmaron que la falta de implementación de la ESI se debe a la poca capacitación docente. Lo cual demuestra la necesidad de desarrollar espacios o taller de formación en la temática, donde puedan manifestarse dudas y planificación del desarrollo de la asignatura.
En la misma línea, los contenidos que deben ser abordados obligatoriamente según la Ley 16.150 varían según el nivel educativo. En nivel inicial se debe tratar; el conocimiento y cuidado del cuerpo, desarrollo de competencias y habilidades psicosociales, desarrollo de comportamientos de autoprotección, y conocimiento y exploración del contexto.
Por otro lado, el nivel primario y secundario debe avanzar sobre los siguientes ítems: la valoración de la afectividad, el cuidado del cuerpo y la salud, el respeto por la diversidad, el ejercicio de sus derechos, y el reconocimiento de la perspectiva de género.

–El deseo se vio afectado, no solo en las personas que se encuentran en pareja, sino también en aquellos que no están acompañados. El sexting fue la novedad y el recurso más a mano para continuar con los encuentros en tiempo de aislamiento. Como ventaja permitió innovar y seguir conectando con el otro en un contexto adverso para la sexualidad, pero como desventaja podemos señalar: la falta de consentimiento y la viralización de contenidos en redes sociales, también conocido como “escrache”.
-Principalmente, entender la importancia que tiene el autoconocimiento, y por otro lado, relajarse e intentar conocerse en la búsqueda de uno mismo y salir de los estereotipos que se nos imponen. Comenzar a amigarnos y mimar nuestro cuerpo.