VEGANISMO EN LA MATANZA: EMPRENDER COMO DECISIÓN DE VIDA

En la semana mundial del veganismo hablamos con Dafne y María, que gracias a su activismo crearon dos proyectos que cada día suman más y más seguidores.

#EstilosDeVida

Escrito por: Lautaro Guiñazú | Publicado: 7 de Noviembre de 2020

Como alguna vez alguien dijo que “La Matanza empieza en Virrey del Pino”, desde allí hacemos un viaje corto, y en el día mundial del veganismo, que pasó esta semana, nos situamos en González Catán para conversar con Dafne que en 2014 abrió una panadería especista, y que en 2019 ya era “un negocio 100% vegano.”

“Vi un video de Connie Isla, que hablaba del maltrato de las gallinas en la industria del huevo. Averigüé más y descubrí que la de la leche era peor. Así, de un día para el otro, le dije a mi hermana ´me voy a hacer vegana´”, nos comenta Dafne.

Gracias a una fiesta vegana realizada en noviembre de 2018 descubrieron que a sus clientes le gustaban los mismos productos, pero “veganizados”. Además, nos indicó que el veganismo en La Matanza “es un auge, entonces se corre la bola enseguida donde hay un emprendimiento vegano”.

“La mayoría de los veganos lo hacen (dejar de consumir carne) no por un tema de salud, sino por ética”, afirmó. Para Dafne, es mejor porque “uno siente más energía, te sentís mejor, no consumís más colesterol”. Con respecto a la frase “para ser vegano tener que ir siempre a la nutricionista y eso es caro”, la joven emprendedora la destierra al afirmar que “vas una sola vez, te explica lo que tenés que hacer, y ya está.”

También, ante la consulta acerca de la creencia popular sobre si esta elección de vida es cara, ella nos respondió: “¿Qué come una persona de bajos recursos? Come lentejas, arroz, papa, fideos. No come productos de origen animal. Decir que lo vegano es caro es no tener idea de lo que come una persona de bajos recursos. La carne es un privilegio, la leche es un privilegio, los huevos son un privilegio.”

“Yo vivo en González Catán y está lleno de veganos acá, que es un lugar conocido como de bajos recursos. Ser vegano no tiene que ver con lo económico, sino con la ética o la moral. Cuando uno se da cuenta, no hay excusas” argumenta Dafne.
Para saber más de esta panadería vegana en González Catán, pueden visitar su Instagram

Veganismo en familia

En Ramos Mejía se encuentra un emprendimiento realizado por Berenice, Celina y María, que es la mamá de ambas. “Las tres somos veganas por los animales”, afirma la madre, y agrega que “el emprendimiento surge porque somos activistas por la liberación animal. Nos parece que hacer comida que esté libre de crueldad y sufrimiento es una forma de activar.”

María cree que los productos animales son el principal factor de enfermedades, como la hipertensión y la diabetes. Además, “es el factor número uno de contaminación ambiental”. Es por ello que no usan plásticos. En cambio, usan cajas de cartón compostables y bolsas biodegradables para envolver sus productos.

Para saber más de este emprendimiento familiar en Ramos Mejía, pueden visitar su Instagram.

Escrito por Lautaro Guiñazú.

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