Así cómo Sean Connery (1930-2020) fue el James Bond de la generación que lo disfrutó durante los años 60s y un poco de los 70s, Daniel Craig se supo establecer como el 007 de una generación durante mucho más tiempo que Connery, Roger Moore e incluso Pierce Brosnan, quién para muchos (obviamente me incluyo) fue el primer agente con licencia para matar. 007 James Bond
En estos 15 años, Daniel Craig no la pasó para nada bien interpretando al reconocido agente del MI6. En la primera, Casino Royale (Martin Campbell, 2006), sufrió los reiterados ataque de la crítica por ser el primer 007 rubio (llegando a designarle el despectivo mote de “Blond Bond”). Sin embargo, el gran éxito del reinicio de la saga logró acallar todas esas críticas destructivas, llegando incluso a recibir halagos de los mismos que casi lograron que se despida del papel antes de encarnarlo.

En la fallida secuela Quantum of Solace (Marc Forster, 2008) tuvieron que superar grandes obstáculos desde antes de comenzar el rodaje debido a la huelga de guionistas del 2007. Para la tercera parte, la emotividad de despedir a Judi Dench tras 17 años de darle vida al papel de “M”, provocó que la grabación de Skyfall (Sam Mendes, 2012) no sea tarea fácil para ningún integrante del equipo, mucho menos para Daniel.
Durante el rodaje Spectre (Sam Mendes, 2015), el actor británico tuvo que usar una prótesis para poder seguir filmando escenas de acción a pesar de tener una fractura en una de sus piernas. Craig expresó que tenía la certeza de que no iba a dejar de hacer él mismo las escenas, pero que aún así no fue una experiencia placentera.

Para No Time To Die (Cary Fukunaga, 2021), la intriga no solo estuvo presente debido a las múltiples reprogramaciones del estreno, sino porque tras Spectre (2015), fue el mismo actor quien expresó “preferiría cortarme la mano con un vidrio antes que hacer otra película de James Bond”, dejando la duda durante mucho tiempo respecto de quién tomaría su lugar para el 25vo largometraje de la saga. Finalmente, Craig aclaró en entrevistas posteriores que sus dichos habían sido en un momento muy próximo a la finalización del rodaje de la cuarta película, y por ese motivo, no era un buen momento para responder ese tipo de preguntas. Para suerte de todos, nuestro Bond rubio se arriesgó a una última misión.
La quinta parte de la saga que se reinició en 2006 ya no cuenta con la dirección de Sam Mendes (1917, Belleza Americana), pero en su lugar estará Cary Joji Fukunaga, conocido por haber sido director de la primera temporada de True Detective (HBO, 2014); en mi opinión, la única que vale la pena ver. En el elenco, más allá de Daniel Craig, repiten presencia Ralph Fiennes (La Lista de Schindler, El Gran Hotel Budapest) como “M”, Christoph Waltz (Bastardos Sin Gloria, Django) como Ernest Blofeld, Jeffrey Wright (Los Juegos del Hambre, What If) en la piel de Felix Leiter, Naomie Harris como Moneypenny, Léa Seydoux y Ben Whishaw. Además, se suman dos actores con un excelente presente: Rami Malek (Mr. Robot, Bohemian Rhapsody), interpretando al villano principal y Ana de Armas (Blade Runner 2049, Knives Out).
En el equipo técnico, el fichaje más importante fue el de Hans Zimmer, el aclamado compositor alemán, conocido por realizar la banda sonora de películas como El Rey León (1994), Gladiador (2000), Piratas del Caribe (2003), Interstellar (2014), entre otras grandes producciones.
Hace unos días me topé con el documental Being James Bond: The Daniel Craig Story (2021), un mediometraje de apenas 45 minutos que pone en perspectiva, a partir de las voces de Craig, la productora Barbara Broccoli y el guionista Michael G. Wilson (Octopussy, For Your Eyes Only), el recorrido que realizó el actor y todos los obstáculos que tuvo que enfrentar en estos 15 años. El documental me pareció bastante interesante (incluso tomé algunos datos para desarrollar esta nota) y por demás emocionante, pero siento que se quedaron cortos al utilizar únicamente audios de entrevista e ilustrar con imágenes de archivo; considerando que si recurrían a algún relato a cámara podrían haber aumentado en nivel de emotividad. Más allá de ese aspectos, Being James Bond es un pasaje necesario para los amantes de la saga.

Eso sí, si hay algo para destacar del metraje, es el momento en que registran a Daniel Craig agradeciendo a todo su equipo por estos años de trabajo y despidiéndose del personaje que lo lanzó al estrellato. Todo esto en 30 segundos de imagen que bastaron para que el actor británico se quiebre en llanto.
Desde que se dio a conocer que Daniel Craig no iba a seguir en el papel de James Bond se barajaron nombres como Jon Hamm (Mad Men), Tom Hiddleston (Loki, Kong), James McVoy (X-Men, Fragmentado), Tom Hardy (Inception, Peaky Blinders), Michael Fassbender (X Men, Prometeo), Idris Elba (Luther, The Suicide Squad) e incluso Hugh Jackman (Logan, Los Miserables). Este último ayudó bastante al mismo Craig a salir adelante luego que su repentino salto a la fama tras la popularidad ganada en Casino Royale (2006).

Por otro lado, en una de las últimas entrevista en que se le preguntó a Daniel respecto de quién creería que tendría que tomar su lugar, el actor de 53 años destacó que cree que el histórico agente secreto tendría que ser siempre interpretado por un hombre y no por una mujer, debido a que la industria tendría que generar roles femeninos iguales, o incluso, más interesantes que el personaje de James Bond. En concordancia, durante una entrevista realizada por la revista Variety, Barbara Broccoli (Golden Eye, Tomorrow Never Die), manifestó que no tiene interés en tomar un personaje masculino para ser interpretado por una mujer, ya que “las mujeres son más interesantes que eso”.
Ahora, una vez leído toda la historia que atravesó a este personaje durante sus último años de vida, ¿ustedes quién creen que tendría que ser el próximo en estar al servicio secreto de su majestad?