El Centro Cultural Raíces Matanceras es un grupo variado de vecinos, educadores, trabajadores y artistas del partido de Matanza. Su objetivo, tal como lo dice Daiana Bustamante, miembra del Centro, es “rescatar nuestra identidad y cultura, siendo nexo, facilitando la interacción y expresión de las personas y niños de todas las edades, ya que esta actividad del arte e identidad matancera nos define orgullosamente como tal”. El espacio, a su vez, es abierto a toda la comunidad. cultura de La Matanza
Desde Matanza pudo conversar con Daiana, que se presenta como “artista autodidacta, psicóloga social y participante en un grupo de muralista”. También, forma parte del Centro Cultural Raíces Matanceras, ubicado solamente a dos cuadras de la denominada Reserva Natural de Laferrere.
Ella, junto a su amiga Luciana, crearon hace dos años el lugar. En sus comienzos, sus eventos, meriendas y juegos se hacían en la vereda o en una calle cortada. Cuando empezó la pandemia, por suerte consiguieron un lugar físico en Zapata y Víctor Martínez, donde Daiana reconoció que “el lugar es a todo pulmón, porque el lugar era un basural y lo fuimos limpiando y acomodando. Tenemos que ponerlo en condiciones todavía, falta mucho”. A su vez, en el transcurso del tiempo se fueron sumando nuevos compañeros, como profesores de arte, química.
“Nuestro Centro es un espacio autogestivo, popular, artístico y comunitario, donde trabajamos la cultura propia de los barrios”, explicó. Allí, la encargada del Centro Cultural Raíces Matanceras enumeró las actividades que realizan: “Venimos trabajando en espacio de pintura, danzas, huerta orgánica. Participamos en distintos murales en el territorio, también dando apoyo escolar con profesores. Además, hacemos encuentros de charangos, tenemos participación en Jóvenes y Memoria y tuvimos peña folklórica, entre otros encuentros”.
En estos tiempos tan difíciles, Daiana y sus compañeros realizaron actividades para ayudar al prójimo. Ella contó que “hicimos un seguimiento con algunos casos particulares, donde había algunos chicos que no iban al colegio”. También, brindan apoyo escolar para chicos que no tienen acceso a la conectividad con la escuela.
Además, funciona un merendero. “compartimos las meriendas para las familias y se encuentra también activo un espacio de signos vitales a cargo de una enfermera profesional”. Allí, se acerca gente adulta a tomarse la presión, y Daiana destacó los “nuevos vínculos” que se forman con otras personas para poder apoyarlos, además de los que ya accedían a los talleres que ellos brindan.
Por último, cabe destacar que desde el Centro Cultural Raíces Matanceras se está pensando en actividades post pandemia, como “pintura, tejidos, folklore, tango, espacios literarios, una huerta y un taller de herrería”, además de nuevos eventos. “Esto será cuando todo se normalice, abriendo las puertas a quienes quieran sumarse, donde la única bandera es la cultura”, concluyó Daiana.
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