Podrá ser difícil de recordar hoy, pero las últimas generaciones fueron realmente difíciles para la compañía de videojuegos japonesa, especialmente la previa. A pesar de que resucitaron la industria luego del crash de los ’80 con la Nintendo Entertainment System (NES) y subsecuentemente con la Super Nintendo en la primera mitad de los ’90, casi todas las consolas sucesoras tuvieron un defecto o complicación que previno que fueran tan exitosas o recordadas en el mercado. Nintendo Historia
Que quede claro, esto no se traduce a calidad. Mucho de este Hardware resulto ser sólido, y muchos son nostálgicos con estas eras. Pero sin duda hubo ciertos aspectos que previnieron que ganaran en sus generaciones como antes.
La Nintendo 64, diseñada para competir con la Playstation, fue una consola con mucho poder gráfico; en realidad en ello superaba a la consola de Sony. Además, tuvo muchos títulos clásicos y revolucionarios como Super Mario 64, Banjo Kazooie, Goldeneye y Conker’s Bad Fur Day.
Sin duda una consola de calidad importante. Aunque, tuvo un talón de Aquiles que le costaría las ventas de esa generación: su formato. Pese al ascenso de popularidad de CDs, formato que Sony adapto con su consola, Nintendo siguió creyendo en los cartuchos. Hay que saber que el espacio almacenado en los últimos es sustancialmente menor que los de un solo CD.
Debido a esto, muchas desarrolladoras antiguamente exclusivas de Nintendo se pasaron a Sony, como Square Soft con Final Fantasy VII. Además, este diferente formato también se vio en los juegos, ya que la Nintendo 64 no podía renderizar en Full Motion Video por esta limitación.
La Nintendo 64 fue una consola muy buena e importante, pero esta limitación grande le termino dando la corona a otra compañía por la primera vez desde el lanzamiento de la NES.
Seguir la corriente… en teoría
Para su siguiente generación, Nintendo opto por un método más conservador, al menos, en teoría. Revelaron la Nintendo Gamecube, una consola con forma de cubo y violeta hecha para combatir con la Playstation 2 y la Xbox.
Una vez más, del lado de poder, el hardware de sexta generación fue una mejora más que digna e incluso superior técnicamente a la PS2, aunque sin llegar al nivel de la Xbox. Debido a esto, muchos títulos Third Party salieron para las tres consolas simultáneamente, aunque, no necesariamente la mayoría.
Y acá se metió la terquedad de Nintendo. En un Nintendo desesperado por reducir o eliminar la piratería, la compañía no optó por DVDs, sino por discos de tamaño reducido, que muchos desarrolladores encontraron muy molesto para desarrollar.
Fue en parte por esto, y también por la reputación parcial de Nintendo como compañía más para juegos aptos para todo público, que muchos videojuegos clásicos de esta generación salieron para la PS2 y Xbox, pero no la Gamecube, a pesar de estar a la par de las otras dos en poder.
Esto resultó en la consola de mesa de Nintendo peor vendida hasta esa fecha. En retrospectiva, muchos recuerdan con cariño la Gamecube. Y sin duda, tuvo muchas cualidades positivas, así como títulos clásicos como Metroid Prime, Resident Evil 4, Resident Evil Remake, Pikmin y Super Mario Sunshine.
Pero el gran defecto mencionado previamente lastimó tanto la librería como la popularidad de la consola, y hacen que hoy encontrar copias baratas de sus juegos sea básicamente imposible.
Por todo esto, Nintendo optó por una dirección completamente diferente luego del fracaso de la Gamecube, y, para la séptima generación, intercambiaron poder por innovación
Un éxito efímero Nintendo historia
En 2006 se lanzó la Nintendo Wii, indudablemente, el mayor punto de popularidad de Nintendo desde los ’90. Todos hablaban de esta consola en su lanzamiento, en mayor parte por su tecnología de controles de movimiento con el Wiimote y Nunchuck. Recuerdo que cuando salió todos querían una Wii; no solo gamers, sino también padres, abuelos, los que fueran.
Ahora dirán: “pero ¿no dijiste que los últimos años Nintendo la tuvo difícil para mantenerse relevantes y populares?”, pues claro. La Wii fue extremadamente exitosa, que no se malentienda, fue la mejor vendida de Nintendo hasta esa fecha.
En términos estrictos de ventas, la Nintendo Wii fue la más exitosa, pero en términos de consistencia y player engagement, esa fue otra historia. Incontables son las historias de familias comprando la consola de Nintendo, jugar Wii Sports y unos títulos más, y luego nunca usarla más y dejarla que coleccione polvo.
¿Y los gamers? Eventualmente la dejaron y optaron por una PS3 y Xbox 360, debido no en menor parte a que la Wii era muy débil del lado de poder gráfico. Fue, básicamente, una Gamecube overclockeada, que no solo hacía ver a sus juegos muchos peores que sus competidoras, sino que muchas Third Partys como EA directamente la omitieron por imposibilidad de portar los juegos a la Wii por falta de poder.
Esto sin mencionar los controles de movimiento. Una idea brillante e innovadora, al principio. Pero cuando es forzadamente integrada a TODO videojuego de la consola, se volvió cansador y repetitivo muy rápido, lo que irónicamente terminó en la infama de este tipo de control.
Así fue el caso de la Wii, en apariencias, la consola más exitosa de Nintendo en ese momento, pero en realidad, un hardware que, mientras decente, fue poco más que una moda que murió rápidamente.

All the failure is on U
Esto lleva a la anteúltima, la Wii U, representación de lo que sucede cuando una compañía aprende a medias de su anterior producto. La Wii U, lanzada en 2012, prometía ser una consola mucho más poderosa que su predecesora, con mucho soporte Third Party.
¿Su gran diferencia? Una Tablet en forma de joystick que sería una pantalla adicional para los videojuegos. A simple vista, parece una idea decente, pero todo fue cuesta abajo rápidamente.
Para empezar, sí, la Wii U fue muchísimo más poderosa que la Wii, pero solo estaba a la par o un poco mejor que la PS3 y Xbox 360, y eso es un problema. ¿Por qué?: debido a que hablamos de hardware lanzado a mediados de los 2000, y la PS4 y Xbox One estaban a un año de lanzarse.
Pero ese fue solo uno de los problemas. El soporte Third Party, estuvo, al principio, hasta que se evaporó rápidamente porque desarrolladores reportaron pesadillas para optimizar sus videojuegos para el procesador problemático de la consola.
Además, la Tablet no fue nada más que una Gimmick para diferenciarse, más que ofrecer una diferencia sustancial en sus videojuegos que los haga mejores. Es más, en ciertos casos los volvía peores, como en Star Fox Zero. Este control también hizo que la consola fuese más cara que su predecesora.
Hay muchos más factores que provocaron el fracaso de la Wii U, por lo que recomiendo los videos de Scott the Woz y Matt Mcmuscles para mayor contexto:
https://www.youtube.com/watch?v=GBOj9NCIFnk
https://www.youtube.com/watch?v=cGZw0mFXOVg
Es una pena, porque en términos de calidad fue una consola sólida, incluso mejor que la Wii para muchos, con muchos títulos sólidos como Mario Kart 8, Splatoon y Super Smash Bros 4. Pero, los números no mienten.

Una resurrección explosiva
La Wii U fue un desastre del lado comercial, siendo la consola de mesa menos vendida de Nintendo hasta ahora. A este punto, la compañía dependía pura y exclusivamente de sus portátiles en términos de venta. Y tiene sentido, la Gameboy fue un éxito tremendo cuando salió, así como la Advance. Y a pesar de que la PSP salió la misma generación, la Nintendo DS fue el hardware mejor vendido de Nintendo, siendo la segunda consola mejor vendida de la historia en general, detrás de la Playstation 2. E incluso si la 3DS tuvo un inicio muy malo, se recuperó eventualmente y logró vender bastante bien.
Así qué, ¿qué hacer? Del lado de consolas la cosa iba de mal en peor, pero con las portátiles siempre ganaron. Bueno, Nintendo hizo la Dragon Ball Z, porque creo una fusión: la Switch. ¿Su punto de venta? Una consola híbrida que puede ser tanto de mesa como portátil.
Una idea tan simple pero tan brillante al mismo tiempo, y enganchó a todos cuando se anunció. Esto, agregado a sus joycons, que se podrían sacar y ser como dos joysticks separados, la volvían una compra muy convencedora.
Del lado de poder, estaba solo a la par de la Wii U, pero eso no importó mucho ya que hablamos de una consola parcialmente portátil que tiene esa clase de poder, lo cual fue una locura para ese momento.
Así, cuando la Switch se lanzó junto al clásico Breath of the Wild en 2017, fue un gran éxito, y lo sigue siendo hoy.
Pero, como dijimos previamente, ventas iniciales exitosas, no necesariamente se traducen a una consola de un playerbase recurrente, recordemos a la Wii sino. ¿Qué hizo Nintendo para mantener enganchados a sus usuarios? Repasemos.
Los Exclusivos Nintendo historia
Para empezar, su catálogo de exclusivos es excelente. A pesar de que la Wii U tuvo sólidos y grandes exclusivos, estos generalmente constaban de idea y propiedades iterativas más que innovadoras. Esto se pudo ver con lanzamientos como Mario Kart 8, Super Mario World, New Super Mario Bros U, DK Country Tropical Freeze, etc. Exclusivos de calidad, sin duda, pero constaban de fórmulas ya conocidas, especialmente del lado de Mario, y recién títulos como Splatoon demostraron un poco de innovación.
Así, Nintendo expandió el último enfoque, tanto con propiedades intelectuales nuevas, como giros excelentes a sus IP’s y el regreso de sagas olvidadas. Ya en su lanzamiento se demostró con el lanzamiento de Breath of the Wild, una obra sumamente importante e innovadora en la saga Legend of Zelda. Luego recibiríamos Super Mario Oddysey, que regresó al estilo de jugabilidad de Mario 64 y Sunshine, pero con aun más contenido. Smash Ultimate fue el título de la saga definitivo, y Mario Kart 8 Deluxe está en camino de ser el Mario Kart que triunfe a todos.
Esto sin mencionar obras como Metroid Dread, Xenobalde Chronicles 2 y Splatoon 2, que corresponden con la estrategia mencionada previamente.
Y finalmente, tenemos otro factor enorme: Pokémon. Desde la Gameboy hasta la 3DS, los títulos principales de esta saga se reservaron para las portátiles. Pero para la Switch, esto cambió, y tenemos varios títulos principales de la saga en la consola, como los Let’s Go, Sword and Shield, Brillant Diamond & Shining Pearl, Arceus, y el lanzamiento eventual de Escarlata y Purpura. Ahora, es cierto que estos juegos son muy controversiales en la comunidad, pero tampoco se puede negar que Nintendo la pensó bien del lado comercial al publicar estos títulos en la Switch.
Los Third Partys: portatibilidad
Dejemos algo en claro: No, incluso hoy, el catálogo de soporte Third Party de la Switch no es tan extenso como el de las consolas Playstation o Xbox. De hecho, en algunos sentidos ni siquiera es comparable. Nintendo Historia
Con eso dicho, ¿por qué este es un área tan aclamada de la consola híbrida si lo anterior es cierto? Bueno, simple y llanamente, por la característica de esta. Su capacidad como consola parcialmente portátil (o completamente si poseen la Switch Lite) hace que cuando se porten experiencias AAA a la Switch sea muchísimo más especial.
Miremos los casos de Doom y Doom Eternal, por ejemplo. Estos son títulos que tanto en la PS4 y Xbox One corren a 60 fps mientras apuntan a resoluciones cercanas a Full HD. Mientras tanto, en la Switch solo corren a 30 y apuntan a una resolución notablemente inferior de 720p. Pero, al mismo tiempo, estamos jugando los últimos juegos de Doom de forma portátil. Por ende, irónicamente, según a quien se le pregunte, estas podrían ser las mejores versiones de consola de Doom solo por estas características.
Ciertamente ayuda que el diseño simple de la consola de Nintendo hace que sea mucho más fácil de transportar comparado con una Laptop notablemente más pesada.
Los Third Partys: calidad de los ports
Luego está la calidad de los ports en sí, que suelen bastante sólidos, aunque con sacrificios esperables. Estudios como Panic Button por ejemplo son uno de los más aclamados en este aspecto. Nintendo Historia
Sí, tuvimos algunos muy malos, pero estos no componen la mayoría. Y gracias a estos estudios recibimos ports que se consideraban previamente imposibles como los últimos Wolfenstein, The Witcher 3 o los Doom ya mencionados.
Es irónico como la Wii U, consola promocionada por ser muy poderosa y tener mucho soporte Third Party, terminó teniendo mucho menor soporte que una híbrida que ya se sabía y aclaraba que era notablemente menos poderosa que la PS4 y Xbox One.
Paren, que no es perfecta Nintendo historia
Si no quedó claro hasta ahora, la Switch es una consola excelente, en su formato original y Lite, y sus futuros exclusivos indican que le quedan al menos algunos años más en el mercado.
Sin embargo, también tiene una cantidad de fallos y problemas integrados no tan relacionados con el hardware (aunque sí hay), pero más vinculados con las decisiones corporativas con la consola detrás de ella.
Para empezar, la tienda online apenas ofrece descuentos de sus juegos, y suelen ser de muy bajo porcentaje y con títulos muy viejos, como Mario Kart 8 Deluxe. Sin mencionar que cobran solo en dólares para los jugadores argentinos, y su política de reembolso es bastante mala. Por ende, contradictoriamente, la consola más barata de esta generación termina teniendo el coste más caro con diferencia a la hora de comprar títulos.
Luego está el componente online y… Puede ser mejor. Aparte del beneficio de que la suscripción mensual es barata, suele tener muchos fallos. Sí, ofrecen títulos clásicos de NES y Super Nintendo, pero no lo compensa. Y ni hablemos de la vergüenza ajena conocida como el Expansion Pack.
Asimismo, tenemos la falta de retrocompatibilidad. Al menos lo bueno es que la mayoría de los títulos de la Wii U están en la Switch portados y mejorados… Con precio Premium. Esta es una práctica que por suerte murió generalmente en la industria, pero la terquedad de la compañía japonesa es a prueba de balas.
Finalmente, tenemos el JoyCon Drift, que consta de errores irreparables que pueden suceder con los analógicos. Fue tan malo que desembocó en demandas a Nintendo. Por suerte, parece que hoy el problema está mucho menos presente, pero es definitivamente un factor para considerar, especialmente si van a comprar una Switch Lite (te estoy mirando a vos, Fede).
Veredicto y futuro Nintendo historia
La Switch es una consola brillante que marcó tendencias en la industria y puso a Nintendo por primera vez en una relevancia seria en el medio desde la época de la Super Nintendo y Nintendo 64. Como describí previamente, está lejos de ser un Hardware perfecto, en buena parte por las decisiones cuestionables de la compañía y el hecho innegable de que con el pasar del tiempo sus limitaciones técnicas se dejan ver aún más.
Por ende, es perfectamente entendible si estos factores son los que terminan alejándolos de comprar una. El soporte al cliente es muy importante, y en este sentido Nintendo es probablemente una de las compañías más anticonsumer que hay en esta industria.
Por el otro lado, también es más que comprensible si los factores positivos los motivan a comprarla. Incluso con sus fallos, su naturaleza portátil y excelente catálogo de videojuegos le dan un valor incalculable a la consola de Nintendo.
Además, está el factor de competencia. Con el pasar de los años vimos más compañías tomándose más en serio el mercado portátil, y precios más baratos y más características incentivan más competencia, lo que lleva a mejores productos al largo plazo.
A pesar de que la Switch ya tiene 5 años de historia, le quedan un par hasta que Nintendo le diga adiós y pasen a su siguiente generación, por lo que no es un mal momento para considerarla.
¿Finalmente son recomendables los CPUs de Alder Lake de Intel?
Hogwarts Legacy: Todo sobre la presentación del juego