

Industria: leve repunte mensual en febrero, pero fuerte caída interanual y salarios rezagados frente a la inflación
La utilización de la capacidad instalada en la industria alcanzó el 54,6% en febrero, según datos difundidos por el INDEC. El indicador mostró un leve crecimiento respecto al mes anterior. Sin embargo, evidenció una caída significativa en la comparación interanual.
En febrero del año pasado, el nivel de uso de la capacidad instalada había sido del 58,6%. La diferencia marca una contracción de cuatro puntos porcentuales. Este retroceso refleja las dificultades que atraviesa el sector industrial en el actual contexto económico.
Entre los rubros más afectados, la industria automotriz registró la mayor caída. El desempeño de este sector suele ser un termómetro de la actividad industrial. Su descenso impacta de manera directa en el promedio general del índice.
El informe oficial también incluyó datos sobre la evolución de los salarios. En febrero, el índice salarial creció un 2,4% respecto del mes previo. En la comparación interanual, el aumento fue del 35,8%.
A pesar de estas subas nominales, los ingresos de los trabajadores continúan perdiendo poder adquisitivo. La inflación supera el ritmo de crecimiento salarial. Esto genera una caída sostenida del salario real.
El especialista Luis Campos analizó la situación y advirtió sobre la tendencia negativa. Según su evaluación, el salario real de los trabajadores registrados cayó por sexto mes consecutivo. Además, señaló que se ubica un 8,9% por debajo de noviembre de 2023.
La combinación de menor actividad industrial y deterioro del ingreso configura un escenario complejo. La baja en la producción limita la generación de empleo y afecta las perspectivas de recuperación. Al mismo tiempo, la pérdida de poder adquisitivo impacta en el consumo interno.
Ambos factores están estrechamente vinculados. La caída del consumo reduce la demanda de bienes industriales. Esto, a su vez, profundiza las dificultades en el sector productivo.
Los datos de febrero confirman una dinámica de estancamiento con señales de retroceso en términos interanuales. Aunque se observan leves mejoras mensuales, no alcanzan para revertir la tendencia general. El desafío hacia adelante será sostener la actividad y recuperar el ingreso real.