Mijaíl Gorbachov perdió la vida este martes 30 de agosto en el Hospital Clínico Central de Moscú tras una larga enfermedad. Conocido por la mancha en su cabeza, el dirigente soviético fue el último presidente de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y es conocido por haber reestructurado económica y socialmente al país en la década de 1980.
Gorbachov nació el 2 de marzo de 1931 en Privolnoye, un pequeño pueblo al sur de Rusia. En 1952 se unió al Partido Comunista de la Unión Soviética; y en 1985, a los 54 años, obtuvo el puesto de secretario general del Partido Comunista Soviético. El 15 de marzo de 1990 asumió como presidente de la URSS.
Durante los casi 7 años que estuvo en el poder, Gorbachov implementó una serie de cambios en la Unión Soviética. Su objetivo era revitalizar el sistema, por lo que introdujo libertades políticas y económicas como el Glasnost (apertura política) y la Perestroika (reestructuración económica). Para él, mediante los cambios, “el pueblo ganó libertad” y se puso fin a “un sistema totalitario”
Estas reformas terminaron por jugarle en contra. La introducción de la libertad de expresión dio lugar al surgimiento de criticas contra el partido y el estado. Además, fortaleció a grupos nacionalistas que comenzaron a presionar por la independencia de los países de Europa del Este que pertenecían a la URSS.
Además, Gorbachov estableció alianzas con las potencias occidentales para poder ponerle fin al Muro de Berlín, la “Cortina de Hierro” que dividía Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Para 1989, esas medidas habían provocado protestas a favor de la democracia a lo largo de toda la URSS. Sin embargo, el presidente siempre se abstuvo de ejercer represión. En los dos años siguientes, más de 15 repúblicas de la Unión Soviética lograron su autonomía y provocaron el colapso y desintegración del país.
Finalmente, Gorbachov renunció el 25 de diciembre de 1991. Sin embargo, luego de abandonar el cargo y sin demostrar arrepentimiento, en una entrevista para AP afirmó: “Me veo a mí mismo como un hombre que inició las reformas que eran necesarias para el país, para Europa y el mundo”.
Gorbachov y la Guerra Fría
Por todo esto, Gorbachov es considerado el principal responsable de la caída de la URSS. Pero el exmandatario también jugó un papel muy importante en el fin de la Guerra Fría.
En ese contexto, tanto Estados Unidos como la Unión Soviética poseían cantidades inimaginables de misiles y otros tipos de armamentos. Ante ello, el presidente soviético decidió proponerle la realización de una cumbre al vicepresidente de EEUU, George W. Bush.
La cumbre de Ginebra, además de dejarnos el icónico beso entre Reagan y el presidente soviético, fue donde se dio el primer paso para garantizar la seguridad de Europa y del mundo. Fue allí donde ambas partes acordaron una declaración final que fue la base de los tratados de desarme firmados en los años siguientes.
Nota por Ana Palladino
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