Un debate en auge: las patentes de vacunas contra el COVID-19

El Coronavirus afecta al mundo y el aumento de casos implica la necesidad de vacunar a la mayoría de la población. La producción lenta, el abastecimiento y la distribución de las vacunas puso a las empresas farmacéuticas en un dilema: ¿liberar o no las patentes? 

#PolíticaResumida

Escrito por: Guadalupe Mercado | Publicado: 16 de Mayo de 2021

patentes de vacunas COVID-19

Tras un año conviviendo con el COVID-19, las reglas del juego en el mundo cambiaron. La vacuna, a raíz de la existencia de países incapaces de tener pausada su economía por el aislamiento, se convierte en bonus para ganarle al virus. 

El 11 de agosto de 2020, Putin anuncia que su país registró la primera vacuna contra el Coronavirus: la Sputnik V. Rusia ganaba así una carrera casi implícita contra Estados Unidos, que todavía no había registrado la suya. Así, se daba comienzo al debate sobre la efectividad de las vacunas.  Posteriormente, con la producción y distribución de éstas, una nueva grieta aparecía: quienes están o no a favor de la liberación de las patentes de las vacunas contra el COVID-19.

Si faltan vacunas, ¿Por qué no liberan las patentes?

Aunque algunos no lo crean así, todo en la vida se la relaciona con el poder, la política y la economía. Sin duda alguna, actualmente el conflicto es entre, por un lado, el aumento de casos y la falta de vacunas y, por otro, la producción de estas y sus patentes. Gran parte de los países del mundo hoy en día están viviendo la segunda y tercera ola de contagios.

Los sectores farmacéuticos de las grandes potencias están en el eje de discusión. En otras palabras, a pesar de las inagotables fuentes de financiación, son incapaces de proponer un proyecto para la producción de vacunas necesarias. Un puñado de países produjo 1000 millones de vacunas, cuando en la actualidad se precisan al menos 12 mil millonesEntonces, los interrogantes que se abren son ¿por qué no se liberan las patentes?, ¿qué implicaría que se liberen?, ¿quiénes están a favor?, ¿algunos se oponen a la liberación?, entre otras. 

Algunos antecedentes 

El sistema de patentes de invención nace internacionalmente en 1883. Con esto se otorgaba una patente que implicaba dar un título que te permitía tener derechos derivados de ese producto. A medida que el sector farmacéutico comenzaba a hacerse más fuerte, la presión por protección legal fue en aumento. En este sentido, el imperio de la industria farmacéutica se construyó sobre la base de la protección intelectual y las patentes. En consecuencia, se convierten en los únicos en poder explotar el recurso. 

Un ejemplo cercano del monopolio ejercido por las industrias farmacéuticas es lo que sucede con el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA). Desde el año 1995, las patentes de aquellos medicamentos destinados al SIDA dependen básicamente Mercado de los Derechos de Propiedad Intelectual (TRIPS en inglés). Este a su vez, se establece a través de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La presión

Lo que hace TRIPS es otorgarle y proteger el monopolio de estas farmacéuticas. En un principio, otros países pudieron producir medicamentos genéricos, sin embargo, no prosperó. Esto se debe a que, durante los años 2000, Estados Unidos, como líder representante de estas farmacéuticas, comenzó a presionar para que se respetaran las patentes. Por lo tanto, las investigaciones se desarrollaban en base a intereses comerciales y no para mejorar la calidad de vida de las personas. 

Contrariamente, en la mayoría de los casos, como con la penicilina, la liberación de patentes permite que países subdesarrollados accedan a medicamentos de calidad. Esto lo que evitaría es, por ejemplo, la aparición de nuevas cepas. En 1928 Alexander Fleming descubre la penicilina, que fue comercializada recién en la Segunda Guerra Mundial. En un principio, no fue patentada, porque para su creador sugería un simple descubrimiento. No fue hasta que Florey y Chain se dispusieron a investigar en profundidad con ratos y seres humanos que se comenzó a conocer el potencial comercial de la penicilina.

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Brevemente, Fleming no contaba con las suficientes evidencias como para proteger su descubrimiento. Luego, el apoyo de los aliados de la Segunda Guerra Mundial hizo que no fuera necesario realizar el trámite de patentar el trabajo. Consecuentemente, con el tiempo, en Estados Unidos, se descubrió la forma exacta para realizar la producción en masa de la penicilina. Es así como varias empresas comenzaron a producirla, con la bendición de las fuerzas aliadas. Efectivamente, el descubrimiento que le dio un Premio Nobel Fleming fue un factor esencial para ganar la Segunda Guerra Mundial. Esto último se debe a que los soldados morían a consecuencia de las infecciones de sus heridas. 

Asimismo, en la actualidad la penicilina es reconocida como uno de los inventos que mejoro la calidad de vida de la población mundial. Esto se da gracias a que se pudo reproducir a nivel global y de forma masiva, sin la necesidad de permisos por patentes.Hoy en día existen miles de patentes relacionadas a la penicilina, pero que tienen que ver con el nivel de invención e investigación posterior al primer descubrimiento. 

El objetivo de liberar las patentes

“El Gobierno cree firmemente en las protecciones de la propiedad intelectual, pero, en aras de poner fin a esta pandemia, apoya la exención de esas protecciones para las vacunas contra el covid-19″, declaró hace unos días Katherine Tai, representante comercial de Estados Unidos. De esta forma, uno de los principales actores dio el puntapié para que la problemática de las patentes se ponga en el centro de atención. Esto se debe a que, en la discusión, surgieron varias puntos a considerar sobre la liberación o no de las patentes de las vacunas. 

En la misma línea, en octubre del 2020, India y Sudáfrica ya habían planteado algo respecto a esta situación ante la Organización Mundial del Comercio (OMC). Además de la liberación de las patentes, se mencionaban algunos medicamentos y productos sanitarios relacionados con los diagnósticos y el tratamiento del Coronavirus. Lo que se hizo fue presentar una solicitud de exención, conocida como “waiver”. Esta solicitud estaba destinada a algunas cuestiones relacionadas a la propiedad intelectual y tecnológica, para prevenir la propagación del COVID-19. 

Si bien la iniciativa de India y Sudáfrica tuvo numerosas adhesiones, el grito en el cielo lo pusieron los países sedes de las farmacéuticas productoras de la vacuna. Entre ellos se encontraban la Unión Europea, Estados Unidos, entre otros. Quienes estuvieron en contra lo hicieron argumentando que los países en desarrollo no estaban capacitados para la producción y distribución. Contrariamente, quienes la apoyaban explicitaban que sería un método mas veloz para alcanzar a cubrir la demanda global. 

¿A qué se debe este cambio de Estados Unidos? 

Como dijimos, Estados Unidos se opuso a la propuesta de India y Sudáfrica para liberar patentes. En este sentido, creemos el cambio de postura del gobierno estadounidense tuvo algunas justificaciones. En primer lugar, hay una razón más de corte económico, a saber. La pandemia, afectó económicamente a los países. Durante el 2020, las exportaciones de Estados Unidos habrían caído aproximadamente un 13% del total. Posiblemente, también la producción se vio afectada por la falta de insumos provenientes de países arrasados por el Coronavirus. Entonces, en cierto punto, la recuperación del sistema económico estadounidense precisa de la recuperación del resto del mundo. 

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En otro sentido, existen razones relacionadas a lógicas más políticas. Las relaciones exteriores resultan importantes en la agenda política de la mayoría de los países y Estados Unidos no es la excepción. El objetivo de este cambio de rumbo estadounidense se debe a una necesidad de recomponer relaciones diplomáticas con el resto de los estados.

En la misma línea, el posicionamiento de EE.UU. frente a la situación sanitaria del resto de países no fue la más activa. En cambio, Rusia y China se afianzaron como los principales proveedores de ayuda a países en vías de desarrollo. Estos últimos acudieron al llamado del resto del mundo con vacunas, insumos médicos e incluso, al comienzo, con test de detección. El desplazamiento de Estados Unidos y el protagonismo de los países de Oriente encendió las alarmas en el país de Biden. Ante esto, Estados Unidos decidió presentarse como propulsor del plan de liberación de patentes, para recuperar su lugar en la diplomacia.

Tú te opones, yo no me opongo, nosotros nos oponemos

Como era de esperarse, la actual y prematura adhesión del gobierno de Biden fue sorpresiva. Uno de los primeros en oponerse a este ultimo planteo estadounidense fue Alemania. Un portavoz oficial del gobierno alemán declaró que “la sugerencia de Estados Unidos de suspender las patentes de vacunas anti-COVID-19 tiene importantes implicaciones para la producción de vacunas como un todo”. Asimismo, agregó que “los factores limitantes en la producción de vacunas son la capacidad de producción y los altos estándares de calidad, no las patentes”.

Sin embargo, así como hay quienes se oponen, también debemos incluir aquellos que dieron el visto bueno a la propuesta. Alberto Fernández declaró que “es imperioso que la vacuna sea un bien público”. En el caso ruso, Vladimir Putin expresó que “en Europa hay una idea que merece atención: eliminar la protección de la patente de las vacunas contra el Covid-19”.

Alberto Fernández restricciones

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En Italia, el ministro de sanidad, Roberto Speranza se refirió al tema y dijo que “el avance de Biden sobre el acceso libre a las patentes de vacunas para todos es un importante paso adelante. Europa también tiene que desempeñar su papel”. En cuanto a China, el vocero del Ministerio chino de Comercio, Gao Feng, afirmó que “China apoya la propuesta de la OMC para las exenciones de propiedad intelectual de los materiales antiepidémicos como las vacunas anti-COVID-19”. 

En cuanto a la Unión Europea, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, destacó que están dispuestos a “debatir cualquier propuesta que aborde la crisis de manera eficaz y pragmática”. Sin embargo, en abril habían declarado que “los problemas de acceso a vacunas no se resolverán suspendiendo las patentes”.

El apoyo positivo a la liberación de las patentes provocó, paralelamente, la caída de las acciones de las empresas productoras de las vacunas. Las acciones de Pfizer Inc., Novavax Inc. y CureVac NV cayeron precipitadamente luego de las declaraciones del presidente Biden y las posteriores adhesiones.

La Federación Internacional de Fabricantes y Asociaciones Farmacéuticas salió a cruzar las iniciativa y catalogó el plan de “decepcionante”. Incluso el laboratorio alemán, BioNTech, aseguró no estar de acuerdo con la medida y ofreció como paliativo que su inoculante sea vendido a un precio mas bajo. 

Lo que implica liberar patentes de vacunas COVID-19

La primera pregunta que deberíamos hacernos sobre quiénes son los organismos que regulan los medicamentos y las patentes en el mundo. En el régimen internacional existen tres organismos que se encargan de esa tarea, en primer lugar, esta la ya conocida Organización Mundial del Comercio (OMC), en segundo lugar, está la Organización Mundial de la Salud (OMS) y, por último, la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI). El objetivo de estos organismos es regular, en una interacción constante y, para ello, desarrollaron normas para la respectiva protección de cada esfera. 

El principal problema del acceso a la salud, a nivel mundial, suelen ser las normativas que emiten los tres organismos mencionados mas arriba. En este sentido, gracias a un acuerdo que firmó la OMC, denominado Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados al Comercio (ADPIC), los titulares de las patentes gozan de beneficios.

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Específicamente, tienen un escudo de veinte años contra cualquiera que pretenda detentar la patente. Otro ejemplo de estos beneficios es poder fijar un precio, no existe la competencia y es algo más parecido a un monopolio.  En definitiva, suspendiendo la exclusividad, cualquier empresa podría comenzar a producir la vacuna. 

Quienes están en contra de la liberación de patentes afirman que “sin patentes, no hay incentivo a la innovación”. Sin embargo, otros afirman que implicará un incentivo para los países menos desarrollados. De este modo, se podría fomentar la producción y el financiamiento de la ciencia y tecnología. 

La salud ya no es un problema local 

Podríamos decir que los planteos de la salud local, que hasta el momento eran jurisdicción propia de cada uno de los Estados, hoy en día implican relaciones con la política exterior. El problema de la salud se transforma en un elemento de relevancia global, por lo tanto “nadie se salva solo”, como afirmó Alberto Fernández. 

La cuestión de la producción de las vacunas es el claro ejemplo de la necesidad de una colaboración mundial, para terminar con la propagación del virus. En las relaciones internacionales, el concepto de la seguridad es fundamental y va más allá de la idea de tener o no un ejército. La seguridad abarca muchas cuestiones, como lo sanitario y, por lo tanto, implica una coordinación internacional y transferencia de tecnología para el bienestar general. Sin embargo, en algunos casos la capacidad e infraestructura de los países juega a favor y a veces en contra de este proceso.

¿Qué implica producir la vacuna? patentes de vacunas COVID-19

Producir vacunas implica una colaboración entre Estados, hasta incluso en el suministro de materias primas. Consideramos que la voluntad política de los Estados es el foco principal. Lo que hay que evitar son los nacionalismos de la vacuna, que pueden favorecer la anti-cooperación. Efectivamente, los nuevos desafíos implican lograr configurar un espacio en el cual el acceso a la salud no esté socavado y pueda encontrar el punto de relación con la protección a las innovaciones médicas. 

Los Estados deben impulsar desde sus políticas el acceso digno a la salud y, del mismo modo, lograr desarrollar sistemas de investigación e innovación en ámbitos sanitarios. Este último es el caso argentino, que debido a la incentivo tecnológico y políticas de Estado relacionadas logró que dos de las vacunas contra el coronavirus (Sinopharm y Sputnik V) comiencen a producirse en laboratorios del país. Un sistema internacional con Estados dispuestos al dialogo son la única solución para esta problemática sanitaria que afecta a toda la población. 

Guadalupe Mercado de #PolíticaResumida

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