Cómo calcular cuánto gasto por mes y en qué ahorrar dentro de la canasta familiar en Buenos Aires

Escrito por: | Publicado: 18 de Septiembre de 2026

Cómo calcular cuánto gasto por mes y ahorrar

Cómo calcular cuánto gasto por mes y en qué ahorrar dentro de la canasta familiar en Buenos Aires

Llevar un registro de los gastos del hogar permite conocer cuánto dinero se destina a alimentos, vivienda, transporte, servicios y otros consumos y detectar dónde es posible ajustar el presupuesto.

Calcular cuánto se gasta por mes en una familia puede parecer sencillo, pero cuando se suman supermercado, alquiler, servicios, transporte, salud, educación, productos de limpieza, salidas y pequeños consumos cotidianos, el resultado puede ser muy diferente al que se imaginaba. Para ordenar las cuentas, una de las primeras herramientas es dividir los gastos por categorías y registrar cuánto representa cada una dentro del presupuesto familiar.

En Buenos Aires, además, los precios pueden cambiar de un mes a otro. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación de 2,1% en julio de 2026 respecto de junio.

Por eso, saber cuánto se gasta actualmente y revisar periódicamente la composición de ese gasto puede ayudar a identificar qué rubros están teniendo mayor peso y cuáles ofrecen margen para ahorrar.

Cómo calcular cuánto gasto por mes

El primer paso consiste en reunir todos los gastos realizados durante un mes. Para que el resultado sea útil, no alcanza con sumar las compras grandes: también es necesario incluir los gastos pequeños y aquellos que se realizan en efectivo.

Una forma práctica de hacerlo es dividirlos en categorías:

  • alimentos y bebidas;
  • alquiler y expensas;
  • electricidad, gas y agua;
  • transporte;
  • salud;
  • educación;
  • telefonía e internet;
  • productos de limpieza;
  • cuidado personal;
  • ropa y calzado;
  • entretenimiento;
  • restaurantes y comidas fuera del hogar;
  • otros gastos.

El propio INDEC utiliza categorías similares para analizar el consumo de los hogares. Su calculadora de inflación permite ingresar los gastos personales y clasificarlos en rubros como alimentos, vivienda, transporte, salud, educación, recreación, restaurantes y cuidado personal.

Una vez registrados todos los gastos, se deben sumar los montos de cada categoría y después calcular qué porcentaje representa sobre el gasto mensual total.

Por ejemplo, si un hogar gasta $1.000.000 durante un mes y destina $300.000 a alimentos, ese rubro representa el 30% del gasto mensual.

Cómo saber en qué se va más dinero

El objetivo de hacer esta cuenta no es solamente conocer el gasto total, sino identificar cuáles son los rubros que tienen mayor peso.

Una familia puede descubrir, por ejemplo, que el supermercado representa una parte importante de sus gastos, mientras que otra puede encontrar que el principal problema está en el transporte, las comidas fuera de casa o las compras pequeñas.

El INDEC advierte que no todos los hogares tienen la misma estructura de consumo. La composición del gasto depende, entre otros factores, de los ingresos, las preferencias, la ubicación geográfica, la cantidad de integrantes y las necesidades particulares de cada familia.

Por eso, la canasta familiar de un hogar no necesariamente coincide con la canasta utilizada para medir la inflación.

Qué es la canasta básica y qué diferencia tiene con los gastos de una familia

La Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) del INDEC son herramientas estadísticas utilizadas para medir las líneas de indigencia y pobreza. La CBA contempla alimentos capaces de satisfacer determinados requerimientos nutricionales, mientras que la CBT incorpora además bienes y servicios no alimentarios como vivienda, transporte, educación y salud.

Esto significa que la canasta básica oficial no debe interpretarse como el presupuesto exacto que necesita cada familia para vivir.

El INDEC ofrece incluso una herramienta para valorizar la canasta básica alimentaria del Gran Buenos Aires según la composición del hogar, teniendo en cuenta el sexo y la edad de sus integrantes.

En qué gastos se puede ahorrar

Una vez que se conoce cuánto se gasta en cada categoría, el siguiente paso es buscar aquellos rubros donde exista margen de decisión.

En alimentos, por ejemplo, se puede comparar el precio de distintos productos, marcas y comercios, planificar las compras y evitar adquirir cantidades superiores a las necesarias.

Los datos del INDEC permiten observar diferencias y variaciones de precios de distintos productos en el Gran Buenos Aires. En julio de 2026, por ejemplo, el precio promedio relevado para el kilo de arroz blanco simple fue de $1.838,91; el kilo de harina de trigo común 000, $1.019,68; y el kilo de pollo entero, $4.806,12.

Estos valores son promedios estadísticos correspondientes a ese período y no representan necesariamente el precio que encontrará cada consumidor en todos los comercios.

También puede revisarse el gasto en comidas fuera del hogar. El INDEC incluye este rubro dentro de su estructura de consumo, junto con restaurantes, bares y casas de comidas.

El ahorro también puede estar en los pequeños gastos

Otro punto importante es revisar los gastos que individualmente parecen poco significativos.

Una compra de $5.000 puede parecer menor frente a una factura de servicios, pero si se repite varias veces durante el mes puede representar una suma importante.

Lo mismo ocurre con suscripciones, aplicaciones, delivery, compras impulsivas, snacks, bebidas o comidas fuera de casa.

Por eso, una buena estrategia es registrar durante 30 días absolutamente todos los gastos y recién después analizar cuáles son necesarios, cuáles pueden reducirse y cuáles podrían eliminarse.

Cómo actualizar el presupuesto

El presupuesto familiar no debería hacerse una sola vez al año. En un contexto de variación de precios, conviene revisarlo periódicamente.

El INDEC cuenta con una calculadora que permite actualizar un monto entre dos períodos y seleccionar tanto la región como la división del IPC que se quiere analizar.

Así, una familia puede comparar cuánto gastaba en determinado rubro meses atrás y cuánto necesita actualmente para mantener un consumo similar.

La clave, entonces, es separar lo que se necesita gastar de lo que se puede elegir gastar. Al registrar los consumos, clasificarlos y comparar su peso dentro del presupuesto, resulta más sencillo detectar dónde existe margen para ahorrar sin tomar decisiones a ciegas.

Escrito por Desde Matanza

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