¡Buenas tardes a todes, todas, todos y a vos! ¡Buen comienzo de semana! Otra semana en la que la estampida política y celebrity nos da temas de qué hablar. L-gante Wanda Nara
“Las que arrancaron tranquilas”, mencionaron los tweets que trataron la separación de Wanda Nara de Mauro Icardi y Tamara Báez de L-Gante. La disposición para hacer públicos descargos y aparentes conflictos internos trae al frente dos cosas.
Por un lado, la exposición de la vida privada al ámbito público sin un objetivo claro. Y, por el otro, la falta de empatía para aportar a la comunidad. ¿Cómo usan las redes sociales los influenciadores culturales?
La modernidad líquida y las relaciones débiles tomaron relevancia para exponer el rol deficiente de lxs influenciadores digitales.
El sábado, la empresaria Wanda Nara publicó en su red social Instagram una historia de 24hs. Se trató de una placa en negro y un texto causante de mucho revuelo: “Otra familia más que te cargaste por zorra”.

La frase no dio más detalles y las hipótesis dieron vueltas por la red social de opinólogos: Twitter. Entre tantas teorías, una abordó el tema de la aparente tercera en discordia. Wanda dejó de seguir a Icardi, su compañero, en Instagram. Y también, a la china Suárez, actriz envuelta en el asunto.
Según el repaso que hizo Victoria ‘Juariu’ Braier, panelista del programa televisivo Bendita TV, por canal 9, el hecho de que Nara haya dejado de seguir a la actriz es un detonante importante.
Para ser un poco más fuera de línea, podemos proponer otro foco de análisis: ¿por qué la separación de una pareja hetero ha de ser causa de una infidelidad hetero? ¿Es necesario involucrar un “seguir” o “dejar de seguir” para catalogar como tercera en discordia a una usuaria?
Todo parece indicar que el mundo celébrity tiene más normativa conservadora de la que aparenta. ¿Qué hay detrás de tanta explosión de información digital de la vida privada?

A quien se le chispoteó la fama para cualquier lado parece ser L-Gante, uno de los cantantes más escuchados del país. Sí, ese mismo que escucha Cristina y que fue invitado por Alberto Fernández a la Quinta de Olivos.
El mismo sábado tumultuoso por la separación de Wanda Nara y Mauro Icardi, la compañera de L-Gante, Tamara Baez, compartió, también por historias de Instagram, una placa interesante.
“No voy a contar lo que hiciste por respeto a nuestra hija, ¿pero decir que yo vivo de tu costilla? Nosotras vivimos con mi padrastro y mi mamá”, comenzó. El texto siguió: “Yo fui a tener a la bebé en un hospital, fui lo mejor que pudiste tener y por una hora y media tiraste todo a la basura. Me das pena vos y tu mamá, que todo este tiempo quiso hacerme la vida imposible y le tiene celos a su nieta de un mes”.
Por último, la compañera agregó: “Yo te esperaba a la hora que sea para que podamos disfrutar un rato juntos con Jami, te banqué todo, y le decís a quien era tu mujer que vive de tus costillas. ¡Cómo te equivocaste Elián!”.
Y como las respuestas sólo son válidas si son públicas, el cantante de nombre Elián, y apodo artístico L-Gante, publicó otra historia de Instagram: “Un día dicen ser los que siempre te apoyan y al otro día quieren ser los que te bajan”.
Lo único que produce toda esta cadena de exposición de intimidad es generar una ola de tweets creativos. Pero, ¿qué sentido tiene exponer a alguien sin siquiera dar información precisa? Queremos saber, ¿en qué falló L-Gante con su compañera, además de no valorar su presencia? ¿Qué otro detonante produjo el enojo de Tamara?

Hace tiempo se valoran las redes sociales como un medio de comunicación capaz de exponer casos de denuncias y escraches. Esos mismos que en la mayoría las veces hace tomar conciencia de la importancia de publicar vivencias violentas, situaciones de abuso e intercambiar formas de ayuda y asistencia.
Somos muchxs quienes contamos con cercanxs que han compartido sus experiencias relacionadas a violencias machistas y de género. Lamentablemente, somos muchxs quienes, también, las compartimos. Pero fueron estos medios los que facilitaron la toma de conciencia y el incentivo para otrxs.
Sin embargo, ¿qué rol ocupan las redes sociales en casos de celebrities? ¿Acaso no tenemos la información a medias? ¿No pareciera que esas historias son tan solo un titular que invita a provocar cualquier tipo de revuelo simplemente por tratarse de personas conocidas?
“El país está en vilo”, solían decir los tweets del sábado, de quienes en chiste y verdad hacían guardia digital por alguna novedad. Wanda, ¿no sería mejor contar qué pasó, exponerlo y hacer público el enojo de actitudes que fueron contra los acuerdos de compañerxs de vida?

Aplico una pregunta similar para Tamara y Elian: ¿qué sentido tiene tirarse palos en las redes como si fueran dos de 15 viendo quién comenta el muro de quién? Las figuras de celebridad son referentes. ¿Cómo están usando las redes estos referentes?
Estamos atravesados por la modernidad líquida tan bien definida por el sociólogo polaco, Zygmunt Bauman. Se trata de una etapa en la cual todo lo que era sólido se ha licuado, en la cual “nuestros acuerdos son temporales, pasajeros, válidos solo hasta nuevo aviso”.
Respecto de las redes sociales, el sociólogo polaco argumenta que “la diferencia entre la comunidad y la red social es que tu perteneces a la comunidad, pero la red pertenece a ti. Tu tienes el control”.
En este sentido, le atribuye un rol importante al miedo a la soledad como el causante de la exposición de la vida privada en las redes sociales: “Mucha gente las usa no para unir, no para ampliar horizontes, sino para encerarse en su zona de confort, donde el único sonido que oyen es el eco de tu voz”.
Estas redes son las mismas que convierten los vínculos en “relaciones débiles”, como define el sociólogo estadounidense Mark Granovetter. Este concepto semejante al de “conocido” se aprovecha de las redes sociales para distinguir el lazo de cercanía.
Con celebridades que no dan más que titulares de páginas de espectáculos y que exponen su vida privada sin información útil para sus seguidores, se manifiesta una serie de vínculos débiles. Estos mismos, se ahogan en un vaso de agua sin solucionar sus temas en privado. Sino que se comunican en redes sociales, a grandes rasgos, sin aprovechar el potencial de conciencia social ni el rol de influenciadores que hoy por hoy tienen.
Bauman, ya vamos a aprender a usar las redes que todxs creen saber. Wanda, Icardi, Tamara y L-Gante: necesitamos data, no para seguir chusmeando, sino porque ese sería un rol social influenciador capaz de generar conciencia y aportar, de alguna forma, a la comunidad.
No vamos a pedirles que adopten los mecanismos de denuncia y escrache que utiliza cualquierx amigx cuando quiere hacer pública una situación de violencia, acoso o abuso. Pero sí, les vamos a pedir, que aporten a la sociedad que los elige y consume con más que un simple titular.
Dejamos buenas ideas para pensar en la semana. Para la próxima, prometemos más.
¡Gracias por haber llegado hasta acá! Sé que tu tiempo es importante.
Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir. Te mando un abrazo.
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