El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) publicó su informe sobre la medición del impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza. Argentina aparece como uno de los focos de devastación. (Latinoamérica biodiversidad)
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), publicó el informe Planeta Vivo, sobre la velocidad y escala del impacto negativo de las actividades humanas sobre la naturaleza. Los resultados arrojaron un descenso del 69% en las poblaciones de vida silvestre a nivel mundial en los últimos 48 años. América Latina se ubicó como la región con mayor tendencia en pérdida de biodiversidad en los últimos dos.
Para el estudio se monitorearon casi 32.000 poblaciones de 5230 especies animales y vegetales de todo el planeta. América Latina y el Caribe registró una disminución del 94% de las poblaciones monitoreadas.
Argentina aparece señalada en el documento como uno de los focos de devastación de los ecosistemas. Menciona la pérdida del 30% de los bosques chaqueños en las últimas décadas debido a la deforestación, y 20% de la selva misionera en los últimos 37 años. Asimismo, plantea que la desaparición del yaguareté que habita esta selva es inminente: ya quedan solamente entre 76 y 106 ejemplares. Las tierras que ocupaban estos ecosistemas se destinan actualmente a agricultura, forestaciones y pasturas. Además, hay especies de tiburón en peligro de extinción en el Mar Argentino, como el escalandrún, uno de los “representantes por excelencia” de nuestras costas.

El informe explica que le mundo enfrenta una doble emergencia inducida por los humanos, que incluye la crisis climática y la pérdida de biodiversidad. Los factores responsables de esta degradación a escala planetaria son los cambios de uso del suelo, la sobreexplotación de flora y fauna, el cambio climático, la contaminación y las especies exóticas invasoras. Para mitigarla, Planeta Vivo propone aumentar los esfuerzos de conservación y restauración, la producción y consumo de alimentos de forma sostenible y la descarbonización de todos los sectores.

En cuanto al continente africano, el documento demostró que hubo una pérdida del 66% de los ejemplares monitoreados. En el Pacífico Asiático la cifra fue del 55%. Se destaca también la degradación de la cuenca del Amazonas en un 17%. Este es el bosque tropical más grande y con mayor diversidad biológica y cultural del mundo.
Planeta Vivo destaca que las poblaciones de agua dulce disminuyeron más que otros grupos mundialmente, con un promedio de 83%. Los grupos de mayor riesgo son las cícadas (una especie de planta), los corales, y los anfibios. El delfín rosado del Amazonas se ve disminuido en un 65%.