Se destaca, también, la importancia de pedir ayuda a tiempo y no estigmatizar a las personas que padecen esta patología. La depresión es considerada un trastorno mental, que actualmente afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) había establecido, hace diez años, que para el año 2020 los trastornos mentales, entre los cuales se encuentra la depresión, serían la segunda causa de muerte en el mundo. Actualmente, y considerando la pandemia ocasionada por el coronavirus, la OMS estableció que para el 2030, los trastornos mentales serán el principal motivo de muerte en el mundo.
La principal recomendación de la OMS para toda la sociedad es disminuir la estigmatización de la enfermedad mental, para que la persona se sienta libre de pedir ayuda. Sucede que, muchas
veces, una persona no pide ayuda por la estigmatización social creada en torno a la depresión y a las enfermedades mentales en general. Por eso se busca hablar sobre la depresión, informar y
concientizar sobre ella.
Este cuadro clínico, se encuentra caracterizado por múltiples síntomas que indican niveles leves o más graves de depresión. Hay que tener en cuenta que no se presentan los mismos síntomas ni la
misma gravedad en todos los pacientes con depresión, sino que varían en función del individuo y sus circunstancias. Entre los síntomas que puede presentar este trastorno, se encuentran:
Todos estos síntomas anteriormente mencionados, terminarán desencadenando en problemas en la vida social, laboral y familiar de quien padezca depresión.
Se diferencian por su duración y evolución, afectando de manera diferente a quien padezca el trastorno.
Es un tipo de depresión moderada, que presenta síntomas como pérdida de interés en las actividades normales, cambios en el sueño, baja autoestima, inapetencia, falta de energía y de concentración.
Se diagnostica en el primer mes siguiente al nacimiento o alumbramiento. Los principales síntomas son insomnio, irritabilidad, desapego con el bebé, pérdida de apetito.
Se produce generalmente durante la estación invernal, coincidiendo con la reducción de horas de sol. Los síntomas característicos son desesperanza y retraimiento social. Este tipo de depresión requiere, además de medicamentes y terapia, la aplicación de fototerapia.
Se caracteriza por la presencia de alucinaciones o episodios psicóticos con sentimientos de desesperanza, inutilidad o culpa, fatiga constante, retraimiento social e irritabilidad.
Es un trastorno permanente que genera cambios cíclicos en el estado de ánimo, con altos emocionales (manía o hipomanía) y sentimientos de tristeza o depresión
Este tipo de depresión es considerado como el más grave, ya que es prolongado en el tiempo y con posibilidad de episodios repetitivos. Afecta las actividades diarias como comer, dormir, así como la concentración.

Es sumamente importante que el paciente pueda pedir ayuda a tiempo y sea tratada por un psicólogo o psiquiatra. Afortunadamente, la depresión es una enfermedad se puede tratar. Al estar vinculada con el contexto del paciente, es necesario que sea un profesional quien analice el diagnóstico para llevar a cabo el tratamiento correcto de la enfermedad. Una vez establecido el diagnóstico, la depresión se suele tratar con fármacos relacionados con la regulación del estado de ánimo y terapia psicológica.
Muchas personas con depresión son tratadas de forma combinada con ambos métodos. Es importante el uso correcto de la medicación, según lo establezca el profesional y el concurrir a cada terapia pautada, ya sea grupal o individual. Se afirma que, superar la depresión requiere una orientación médica especializada y el apoyo del entorno afectivo de la persona que padece el trastorno. Los profesionales afirman que hay maneras de prevenir la depresión. Es muy importante expresarse, buscar información y ayuda de cualquier índole: médica, terapéutica, afectiva, religiosa. Por otro lado, adoptar hábitos de vida saludables; alimentación balanceada, evitar el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y estupefacientes, hacer actividad física y no fumar, participa en grupos de apoyo o en actividades recreativas.
Una encuesta elaborada por la OMS demuestra que, la pandemia ocasionada por el coronavirus, ha interrumpido los servicios críticos de salud mental en el 93% de los países de todo el mundo. A su vez, la demanda de tratamientos para la salud mental ha ido incrementando. Los números han alertado a la OMS, notando la necesidad de tomar recaudos para preservar la salud mental. El Director General de la OMS, Tedros Ghebreyesus, afirmó: “los efectos de la pandemia sobre la salud mental son sumamente preocupantes. El aislamiento social, el miedo al contagio y el fallecimiento de familiares se agravan con la angustia que causa la pérdida de ingresos o del empleo”.
Las personas que padecen depresión, han sido unas de las más afectadas con la implementación de la cuarentena. La incertidumbre, duelo, el aislamiento y el miedo han generado o agravado
trastornos de salud mental. Tras una encuesta realizada en Argentina, por un equipo de profesionales de salud mental, se ha concluido que alrededor de un tercio de todos los encuestados atravesaba un estado depresivo o ansioso significativo. Manifestaban tener desde cambios en el apetito, problemas para concentrarse, cansancio, trastornos del sueño y pérdida de
interés en las actividades que solían causar bienestar, hasta pensamientos suicidas o sentimientos de que sería mejor estar muerto y sentimientos de inutilidad o culpa hasta desesperanza y
abandono.
Los profesionales brindan algunos consejos para lograr sobrellevar la cuarentena de una mejor manera y evitar que la depresión se manifieste. Son los siguientes: Tener un espacio para la creatividad: utilizar tiempo para leer, aprender música, pintar, escribir, crear, hacer ejercicio, aprender idiomas, cocinar. También distraerse mirando películas, con juegos de mesa, usando las redes sociales. Pero, es importante combinar tales acciones con un espacio ideal para dejar aflorar tu creatividad. Mantener contacto con los seres queridos: En el caso de no poder mantener un contacto físico con algunos amigos y familiares, establecer contacto a través de mensajes y video llamadas. Hacer una rutina que permita mantener el vínculo con tus seres queridos. No perder el foco del porqué el aislamiento: Lo mejor es encontrar el propósito; le ganas al coronavirus mientras te mantienes en aislamiento social. Mantener una mentalidad positiva mediante actividades.
Escrito por Irina Soto
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