Hoy, miércoles, organizaciones gremiales y sociales realizan una marcha masiva frente al Congreso en apoyo a los jubilados y jubiladas. El objetivo es demostrar que los adultos mayores no están solos en su lucha por una vida digna, tras la reciente decisión del presidente Javier Milei de vetar la ley de movilidad. Los organizadores han emitido un comunicado con duras críticas al Gobierno, acusándolo de beneficiar a grupos económicos poderosos mientras perjudica a quienes trabajaron toda su vida.
“No se puede permitir que se siga reprimiendo a nuestros jubilados”
La marcha cuenta con el respaldo de la Corriente Federal de Trabajadores, el Frente Sindical para el Modelo Nacional, la UTEP, la Mesa de Organismos de Derechos Humanos y ambas CTA. Estas organizaciones han advertido al Gobierno que se abstenga de reprimir la manifestación, recordando los incidentes ocurridos en las últimas dos semanas, donde jubilados fueron golpeados y gaseados por las fuerzas de seguridad. “No se puede permitir que se siga reprimiendo a nuestros jubilados, quienes además de sufrir la merma de sus haberes, enfrentan la falta de medicamentos”, denuncian en el comunicado.
La manifestación busca ser una muestra contundente de apoyo a los jubilados. Los organizadores consideran que esta movilización es una prueba de que el movimiento sindical y social sigue comprometido en la lucha por un ingreso digno para quienes ya han trabajado toda su vida. Además, critican las políticas del Gobierno que afectan no solo a los jubilados, sino también a los trabajadores, universitarios y docentes, a quienes se les ha impuesto un ajuste severo en sus ingresos.
La situación social es cada vez más crítica. Según el comunicado, la pobreza alcanza al 52% de la población, y la indigencia se sitúa cerca del 18%. La recesión económica ha provocado el cierre de más de 10 mil PyMEs, afectando especialmente a las infancias y los mayores. “Frente a esta realidad, el Gobierno solo responde con más represión”, agregan.
Las organizaciones también repudian la reciente visita de diputados libertarios a la cárcel de Ezeiza, donde se reúnen con genocidas condenados. Exigen la expulsión de estos legisladores de la Cámara Baja. “Seguiremos luchando por la justicia social y una distribución equitativa de la riqueza”, concluye el comunicado.