La cocina del estereotipo shakesperiano 

Harina Blanca Flor, rompiendo estereotipos sostenidos durante años y periodistas rompiendo, accidentalmente, la imagen construida de la mujer.

#GéneroBajoLupa

Escrito por: Luciana Prachas | Publicado: 31 de Mayo de 2021

periodista shakespeare

¡Buenas tardes a todos, todas y todes! Comenzamos el mes bisagra del año, en el que vemos cada vez más cerca el fin de año, pero con el ropero puesto de tanto frío helado. ¡Que no decaiga! Solíamos escuchar que el segundo semestre es mejor…  periodista shakespeare 

Si algo no tiene que hacernos decaer son los estereotipos de género que quedan por deconstruir. En la última semana se debatió, en redes sociales, dos hechos claves para repensar estas cuestiones: la periodista que, por error, revivió y, al mismo tiempo, despidió a William Shakespeare y el cambio de logo de la harina Blancaflor.

El legado de Shakespeare 

Comencemos por lo más reciente. Hace unos días, una periodista de Canal 26, Noelia Novillo presentó una noticia de manera llamativa. El hecho noticioso era el fallecimiento de William Shakespeare, un británico que no sólo tuvo el agrado llevar ese nombre legendario. También, fue el primer europeo en recibir una vacuna contra el coronavirus. 

Sin embargo, al momento de contarlo, Novillo cometió un error imperdonable para la catarata de twitteros y twitteras que repudiaron su relato: “Vamos con una información que realmente nos deja a todos con la boca abierta ante la magnitud de este hombre”. 

“Como sabemos, es uno de los escritores más importantes, para mí el más referente de la lengua inglesa. Ahí lo vemos”, continuó. Aunque la exposición duró pocos minutos, en ningún momento pidió disculpas por lo comentado. 

Sin embargo, el error no fue sólo de la periodista. Lo fue del equipo que la acompaña, quienes podrían haberle aclarado la confusión. Pero no dejemos a un lado que si esto hubiera pasado con un periodista (hombre) no habría tanto revuelo. ¿Sólo la equivocación de una mujer genera memes y críticas por doquier? La culpa también es nuestra. 

No sólo eso. Históricamente, también lo fue de Shakespeare. El dramaturgo del siglo XVI reprodujo algunos estereotipos en sus obras, pero, también, refutó otros. 

De concesiones a libertades  periodista shakespeare 

Para ser más exactos y exactas, un estereotipo es un modelo o patrón de conducta que define cómo tienen ser, actuar, pensar y sentir las mujeres. Además, se incluyen atributos y características físicas e intelectuales.

Si analizamos algunas obras del escritor, por citar unos ejemplos, notamos la romanización de Julieta (en Romeo y Julieta), pero también su revolución. Gertudis (Hamlet) es la reina “hecha y derecha”, pero hay una concesión: ella decide con qué hombre estar. Ofelia (Hamlet) es el estereotipo de joven bella, sumisa y naturalmente sometida. Pese al mandato familiar, la concesión está en que se enamora del personaje principal. 

Gertudis, Ofelia y Julieta cargan con mandatos sociales, pero también son el ejemplo de para transgredirlos. Las tres elijen de quien de quien enamorarse.  

Ese aire -muy tibio- de libertad feminista ya lo venía soplando Shakespeare desde el otro lado del charco. No podemos decir que el dramaturgo cuestionó fehacientemente ciertos mandatos, pero… algo nos dejó. 

Perfección, profesión y puro verso

Lo que el escritor, en cierta forma, demostró es que la mujer tiene la -socialmente negada- posibilidad equivocarse, cambiar de idea o elegir por su cuenta. En el caso de la periodista del Canal 26, el error cometido al aire deja al descubierto que ninguna mujer es “hecha y derecha”. 

De la misma forma, tampoco lo es el medio para el que trabaja. Sin embargo, hasta ahora nadie cuestionó el rol de todo el equipo que a Novillo la acompañaba. Ellos y ellas pudieron haberle indicado que lo que estaba diciendo no tenía coincidencia con la realidad. 

Shakespeare reprodujo, pero también cuestionó patrones de género. La reproducción, en este caso, está en la mujer de cuerpo estilizado, de belleza estereotipada y vestimenta de moda. La misma que -para sorpresa de muchxs- no es perfecta y puede equivocarse. La parte de cambiar los patrones aún queda en lista de espera. 

La masculinidad periodística cometiendo errores no recibe el ataque twittero y digital que recibió la presentadora. Como tampoco lo reciben los estándares establecidos para estar frente a una cámara y aparecer en una pantalla. Las mujeres no son el traje ajustado y los tacos altos. Tampoco las nunca fallan al aire.

Para leudar los cuestionamientos periodista shakespeare 

Pasemos de la tele al marketing de producto. Tras 65 años con el mismo logo, la empresa Molinos cambió el de la harina Blancaflor. En el nuevo no hay figuras humanas ni tampoco estereotipos de mujer. 

El paquete de kilo tenía la imagen de una cocinera negra con camisa negra, delantal rojo y guantes blancos en sus manos. La sonrisa y el cuerpo torcido eran muestras su agradecimiento por la posibilidad de prestar servicio. 

El trabajo doméstico y la esclavitud a una determinada familia fue la experiencia de muchas mujeres negras que vivían condicionadas en cualquier parte del mundo. Uno de los relatos más detallados fue el de Mary Prince, esclava británica y la primera en escribir su autobiografía. 

Además de la crítica racista, también le merece el cuestionamiento al estereotipo de género difundido en cientos, miles y millones de paquetes del alimento.  

Patrón de cocina periodista shakespeare 

El principal estereotipo fue el de la mujer dedicada a la cocina. Pero no sólo eso, ella estaba “contenta” de cumplir con su mandato social. Para eso se hacía trenza y se colocaba un gorro en el pelo. Que nadie vaya a pensar que un hombre era capaz de cocinar. El patrón de la casa no podía tener las manos en la masa. 

Pero, para dejar de criticar lo viejo hay que valorar lo nuevo. El equipo de marketing de Molinos se puso algún pañuelo y cambió la estética del producto. Se valora el gesto, ya no hay una mujer. Ahora hay un palo de amasar y dos manos cocinando sobre un bowl. Cualquiera puede cocinar. Las redes ayudan a cuestionar y, de paso, a encontrar recetas de lo que quieras.

La tele y la harina dieron de qué hablar. Dejamos buenas ideas para pensar en la semana. Para la próxima, prometemos más. 

¡Gracias por haber llegado hasta acá! Sé que tu tiempo es importante. 

Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir. Te mando un abrazo. 

#GéneroBajoLupa: La columna de Luciana Prachas

Más notas sobre Género en SOCIEDAD

COMPARTIR