A menos de 24 horas de que el presidente Javier Milei firmara el veto a la ley de financiamiento universitario, los gremios docentes y no docentes de distintas universidades nacionales comenzaron a organizar las primeras medidas de fuerza como marchas, paro y reclamos a lo largo del país. El rechazo a la decisión del Ejecutivo derivó en un paro de 24 horas, movilizaciones en la Ciudad de Buenos Aires y anuncios de nuevas marchas federales en defensa de la educación superior pública.
La Asociación Gremial Docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) convocó a la primera movilización contra el veto presidencial. La medida tendrá lugar este viernes desde las 15.30, con una marcha que partirá desde el Congreso de la Nación hasta la Plaza de Mayo. A la convocatoria se sumarán también los trabajadores del Hospital Garrahan, quienes mantienen reclamos propios vinculados a la situación salarial y de recursos en el sector de la salud.
El gremio docente de la UBA ya venía desplegando acciones de protesta. Durante el miércoles anterior, realizaron clases públicas en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de visibilizar la problemática presupuestaria y el deterioro de los salarios.
En paralelo, todos los gremios universitarios anunciaron un paro de 24 horas en todas las facultades nacionales. La medida busca expresar un rechazo unificado al veto y marcar el inicio de un plan de lucha.
La Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM) confirmó que tanto los gremios docentes como no docentes, junto con el Centro de Estudiantes y la comunidad educativa, se sumarán al Paro Nacional Universitario convocado para el viernes 12 de septiembre. La institución difundió un comunicado en el que destacó que la medida se enmarca en “la defensa de la universidad pública, gratuita y de calidad”.
En este escenario, las principales federaciones y sindicatos docentes universitarios anunciaron que preparan la tercera Marcha Federal Universitaria. La fecha será la misma en la que el Congreso discuta los vetos presidenciales, tanto el referido al financiamiento universitario como el de la ley de emergencia pediátrica.
Entre las organizaciones que confirmaron su participación se encuentran la Federación de las Universidades Nacionales (FEDUN), CTERA, FAGUDT, CONADU, CONADU Histórica, FATUN y UDA.
El secretario general de FEDUN, Daniel Ricci, remarcó el compromiso de los trabajadores: “Existe un fuerte compromiso de los y las docentes por sostener la universidad pública, que sigue siendo de calidad, gracias al esfuerzo de todos los trabajadores”.
Ricci también alertó sobre el impacto de la inflación en los salarios: “El año pasado perdimos más del 50% del poder adquisitivo frente a la inflación, y este año, con aumentos del 1% mensual, seguimos perdiendo frente a una inflación mucho mayor. Cada mes estamos peor”.
La discusión ahora se traslada al Congreso de la Nación. Según informó Infobae, los bloques de la oposición en la Cámara de Diputados definieron convocar a una sesión especial para el próximo miércoles 17 de septiembre.
El temario de la sesión aún está en negociación. Algunos sectores impulsan tratar ambos vetos en una misma jornada, mientras que otros consideran dividir el debate en dos instancias: el 17 y el 24 de septiembre.
Cuando el proyecto llegue a la Cámara baja, se espera una masiva concentración de estudiantes, docentes y personal no docente en la Plaza de los Dos Congresos. El objetivo será acompañar el debate parlamentario y reforzar la defensa de la universidad pública.
El rechazo al veto no se limita a la Ciudad de Buenos Aires. En Córdoba, se confirmó la realización de una medida de fuerza de 48 horas, en coincidencia con las jornadas de debate legislativo. La Federación Universitaria de Rosario también anticipó que se sumará a las movilizaciones previstas para el día en que el Congreso discuta los vetos.
De este modo, el conflicto adquiere un carácter federal, con manifestaciones previstas en distintos puntos del país y una coordinación entre gremios y federaciones estudiantiles.
El vicerrector de la Universidad de Buenos Aires, Emiliano Yacobitti, expresó su preocupación en declaraciones radiales. “Mucha preocupación tenemos porque todos teníamos expectativa en que el gobierno no vetara la ley”, afirmó en diálogo con Radio Mitre.
Yacobitti explicó que circuló la posibilidad de un veto parcial, que si bien era considerado “insuficiente”, al menos representaba una señal de que el Ejecutivo estaba dispuesto a escuchar los reclamos.
En una conferencia de prensa en el Consejo Superior del Rectorado, el rector de la UBA, Ricardo Gelpi, junto con el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Oscar Alpa, y el vicerrector del CIN, Franco Bartolacci, brindaron un diagnóstico crítico. Reconocieron la reducción de becas de investigación y las dificultades para el mantenimiento edilicio.
“Estamos funcionando pero entrando en una situación crítica si no se aprueba esta ley”, afirmaron. Y agregaron: “Con la falta de actualización de gastos de funcionamiento, vamos a empezar con un plan de restricción de gastos operativos. La UBA va a funcionar en un estado crítico para poder terminar el año. Como dijimos anteriormente, la educación pública universitaria constituye un orgullo para la sociedad argentina”.
El veto presidencial reavivó un conflicto que combina el reclamo por salarios, presupuesto y defensa de la universidad pública. Con paros, movilizaciones y una nueva Marcha Federal en camino, el escenario anticipa semanas de fuerte tensión entre el Gobierno y el sistema universitario.