Era 2013, luego del estreno polémico, aunque relativamente exitoso de “El Hombre de Acero” Warner Bros anunció que la siguiente película del ahora conocido Universo Extendido de DC sería la confrontación entre Superman y Batman. Por primera vez en el cine, se verían a estos dos íconos del mundo de superhéroes luchar. Sin embargo, había dudas, con muchas apuntadas a que el director sería el mismo que la película de Superman, agregado a unas decisiones de casting cuestionables.
Marzo de 2016, se estrenó “Batman v Superman”, de Zack Snyder. Mientras recaudó muchísimo dinero, en términos de recepción fue muy divisiva, por no decir muy mal recibida. Muchos fanáticos quedaron enojados, y muchos cinéfilos casuales aburridos o simplemente confundidos.
Que no se malentienda, Warner no ignoró la respuesta de BvS. Llevó a una reestructuración del resto del universo. “El escuadrón suicida” de David Ayer, originalmente tenía un tono mucho más oscuro que el filme final, agregado a muchos otros cambios. A tal punto que el director básicamente desacreditó la película como suya.
Y si pensaron que ese fue el fin de interferencias de estudio…
Antes del estreno de Batman v Superman, WB anunció que Zack Snyder también dirigiría el gran proyecto cross over, “La Liga de la Justicia”, originalmente dividida en dos partes. Es fácil suponer que luego del estreno de la película versus, la mentalidad de la compañía cambió.
A pesar de que hubo cambios de producción no tan grandes, como era de esperar, algo ocurriría en las etapas finales de desarrollo que cambiaría el futuro de la obra. El 12 de marzo de 2017, la hija de Zack Snyder, Autumn, falleció por suicidio. Luego de esta pérdida trágica, esperablemente, el director se retiró del laburo de posproducción.
Por ende, en mayo de 2017, se anunció que WB y Joss Whedon dirigirían este proceso de producción. En concepto, esto no sonaba mal. A ver, ¿el director de “Los Vengadores” supervisando la etapa final de otro gran cross-over? ¿Qué podría fallar?
Más allá de la simpatía dirigida al director original por lo que sucedió, había anticipación por la participación de Whedon. Pero con el tiempo nos dimos cuenta de que algunas cosas cambiaron. No, muchas cosas cambiaron, elementos sustanciales. Se reportaron problemas severos en los sets, grabación comunicación,etc.
Todo culminó en el film final que, básicamente, fue un frankestein de ideas diferentes que combinaron tan bien como agua y aceite.

“Justice League” recibió críticas sub regulares, no tan bajas como Batman V Superman, pero sumamente decepcionantes, con particular enojo de los fanáticos. No solo eso, sino que Snyder se distanciaría de la obra, marcando todos los aspectos en los que se desvió de su visión original.
Además, fue un fracaso comercial, lo cual incitó a WB a esencialmente cancelar la idea de otro filme cross-over a esta escala. “Justice League” marcó un antes y un después en el DCEU.
Esto desembocó en el tan conocido movimiento de #ReleasetheSnyderCut. Básicamente, se exigía que se lanzara el filme que el cineasta quiso hacer. Duró mucho tiempo. Por un lado, estaban los fans que insistían que sería un producto muchísimo mejor que el original. Del otro lado estaban los cínicos como yo que dudaban de los talentos del cineasta luego de lo demostrado.
A pesar de que decía tener indiferencia, había en parte desacuerdo de mi parte. Batman V Superman se volvió una de mis mayores decepciones, y a pesar de que lamenté mucho la pérdida del director, insistía en que no era para nada capaz en ofrecer una película de la liga de la justica que valga remotamente la pena. Quiero aclarar que me gustaba y me gusta “Man of Steel”, así que BvS esencialmente para mi dejó una mancha en el talento que creía que tenía.
Pasaron casi 3 años desde el lanzamiento de Justice League. El trayecto del DCEU cambió mucho y el MCU terminó finalmente su ambiciosa saga del infinito. Y, en el medio de una pandemia global, sucedió. Finalmente, luego de años de hashtags y tendencias, se reveló el Snyder Cut. Este se estrenaría en marzo de 2021 por el servicio de streaming HBO Max.
A pesar de mi enorme sorpresa ante el anuncio, esto no cambió lo que sentía previamente. Tenía dudas, muchas de ellas. Pero con el tiempo empecé a ver más trailers, imágenes promocionables, conceptos, y lentamente me estaba interesando más.
Marzo de 2021. Se estrena el esperado “The Snyder Cut” y…positividad unánime. Definitivamente no anticipé esto. No solo fue comúnmente acordado que era mejor que la película original, sino que muchos discutieron que era legítimamente una buena película, más allá de sus 4 horas de duración.
Mientras que no a todos les gustó el filme (muchos siguieron sin gustarle) hay algo que incluso ellos admitieron, y creo que es sumamente importante.
A ver, obviamente esto es una exageración. Lógicamente, importaría lo que te guste una película o lo que te parezca. Pero a la vez, hay mucha verdad de ello. “Zack Snyder Justice League” no es un triunfo por su calidad. Con esto no digo que sea mala, porque de hecho me gustó, pero ese no es el punto.
Esta obra es un triunfo por lo que representa. Un de los tantos cineastas que, luego de años de frustración por los retoques a su obra, finalmente tiene la oportunidad de cumplir su visión. Y no solo eso, también hay que destacar el impacto que generaron los fanáticos con los hashtags, videos e insistencias en dejarle a este director darnos el producto que él deseaba.
Mientras que algunos de la fanbase de Snyder pueden ser algo groseros, ellos no constituyen la mayoría, solo son personas pasionales. Y ver todo este aire de alegría y emoción por el hecho de que este producto exista, sobre todo en el contexto de pandemia que vivimos, es hermoso.
Por años cuestioné las habilidades del director, me burlé del fanatismo obsesivo por este nuevo corte. Pero ahora, en retrospectiva me disculpo. No porque de repente piense que todo lo que toque Snyder es oro, Batman V Superman sigue pareciéndome una película terrible, sino porque ahora entiendo lo importante de todo esto.
Hace unas semanas escribí una nota acerca de obras de director y como Hollywood, sobre todo en productos multimillonarios como estos, tiende a intervenir demasiado. Es esencialmente el producto real de un productor en común, con un director contratado. Bueno, Snyder Cut es lo contrario. Es una obra que grita Snyder de principio a fin, les guste o no.
Por supuesto, esta no es la primera vez que hubo cortes de director. Esto ocurrió ya hace décadas. De hecho, pasó con Superman II y el “Richard Donner Cut”. Pero estas ocurrencias son mucho menos frecuentes de lo que deberían ser. Y, sobre todo con la industria que tenemos hoy, es cada vez más raro. Así que, es digno de celebrar.
Snyder dijo que no cree que WB lo volverá a considerar para dirigir otro filme del DCEU. Y a pesar de que esto es triste, particularmente por los cabos sueltos de esta nueva versión, no sorprende.
Con esto no digo que les tenga que gustar la nueva versión. Puede que no les guste, puede que la odien o incluso no les interese. Y eso está perfecto. Pero no es el punto.
Con el éxito de Snyder Cut, se comenzó otra tendencia y hashtag. ¿Recuerdan que mencioné “El Escuadrón Suicida” antes? Bueno, adivinen este movimiento. Exacto, #ReleasetheAyerCut. A pesar de que el director al principio estaba dudoso de si fuera posible, con el tiempo empezó a sumarse a los reclamos.
Por ende, con la retrospectiva del origen de Snyder Cut, también digo #ReleasetheAyerCut, no porque se garantice que sea una gran o incluso buena película, sino porque quiero que se escuchen las voces y visiones de más directores.