¡Buenas tardes a todos, todas y todes! Buen comienzo de semana. ¿No era feriado hoy? El próximo. Ya casi llega. Mientras tanto, pensemos en las buenas nuevas que nos dejó la última semana: La historia empieza a ser narrada por nuevos puntos de vista. Anteriormente, te contamos acerca de la ley de equidad en la representación de los géneros en los servicios de comunicación. Finalmente, es ley. Ahora, quienes cuentan los hechos, construyen la historia con perspectiva de género. CFK género
Es esa misma historia la que empezó a ser escuchada hace unos pocos años, a comienzos del presente siglo, cuando la política peronista entendió las necesidades culturales diversas.
La historia de los derechos
Las nuevas leyes no son poca cosa. Muy por el contrario, refieren a una transformación cultural que, por medio de la política, se cristalizan en medidas que reconocen derechos exigidos. Y las normas a favor de la diversidad forman parte de nuevos antecedentes para la cultura en general. En nuestro país, esto viene de hace tiempo.
A comienzos del siglo XXI, el feminismo se consagró en 2003 a partir del nuevo proyecto político de Néstor Kirchner, seguido del de Cristina Fernández. Durante sus mandatos, se generó un quiebre en los alcances y significados de la igualdad real y la justicia social.
En poco más de diez años, se promulgaron casi la mitad de las leyes igualitarias que hoy celebramos. Con el gobierno vigente, gran parte de la representación política mantiene filiación con la tendencia de reconocimiento de derechos a los feminismos y diversidades.
Enumeremos algunos: se comenzó con la reglamentación del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (ley 25.673). Le siguen la Ley de Educación Sexual Integral (26.1250), la Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (26.485), la Ley de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus víctimas (26.364) y, la Ley de Reproducción Médicamente Asistida (26.862). Además, la Ley de Matrimonio Igualitario (26.618) y la Ley de Identidad de género (26.743). A ellas les sumamos la reciente Ley de Acceso a la Interrupción Legal del Embarazo (27.610) y la que se lleva la bandera hasta ser entregada a una nueva normativa: Ley de equidad en la representación de los géneros en los servicios de comunicación.
Si vamos un poquito más atrás en la historia, ¿de dónde viene este reconocimiento de derechos?
De Evita, Cristina y el pueblo CFK género
Cuando Evita se refería, en el siglo XX, a la “hora de las mujeres” no lo hacía con la referencia del movimiento que tenemos actualmente. En ese momento, su propósito de mejora estaba puesto en los humildes y humillados. Se incluía a los niños como privilegiados de derechos y a la dignificación de los trabajadores y trabajadoras.

De la misma forma, el feminismo en boca de Cristina refería a un proyecto nacional, popular y democrático. Éste tomaba las diferencias entre los reconocidos y los excluidos para implantar medidas de cambio. Es por esto que se tiene que pensar la emancipación de las mujeres articulada a la liberación de otros sujetos sociales, políticos y culturales que también son excluidos.
Y son esos sujetos diferentes y diversos, que componen el pueblo, que reclaman por su reconocimiento. Ellos, ellas y elles colman las calles haciéndose valer de su heterogeneidad y potencia arrolladora. ¿El objetivo? Derribar una estructura que categoriza, oprime y rechaza lo distinto: el patriarcado.
“Si el patriarcado cae, toda la sociedad se transforma. Todas las formas de adueñamiento, de rapiña, de apropiación y de desigualdad caen por tierra. El patriarcado es la base, el cimiento de la pirámide: es la base de todas las formas de opresión y dominación”, dijo la antropóloga feminista Rita Segato.
Y es este el recorrido del aparente feminismo y diversidad peronista que escaló hasta alcanzar la cumbre del patriarcado para derribarlo de a poco y sin cuidado. Comenzó con los excluidos del sistema, asistidos por Perón y Evita. Los niños, los humildes, los viejos y las mujeres fueron convocados a un proyecto de justicia social que, incluso feminista, fue la base de los avances actuales. Le sigue Néstor, Cristina y hoy el cuerpo político gobernante.
A partir de todo este análisis, ¿de qué se trata la nueva normativa?
La construcción diversa de la historia CFK género
La nueva ley de equidad en la representación de los géneros en los servicios de comunicación viene a romper otra traba del patriarcado. La exposición mediática siempre tuvo un mandato establecido. Al prender la tele, encender la radio o ver la jerarquía de puestos en una redacción gráfica vemos una explosión de hombres cis (heteros) que dirigen y eligen desde qué punto de vista contar la historia.
A nivel mundial, tan sólo el 37% de los puestos en prensa están ocupados por mujeres. Y lo más peligroso es que no se cuentan con registros de profesionales travesti trans. Es por estos datos que la nueva normativa de nuestro país viene a cambiar la manera de ver la realidad porque los hechos ya no van a ser narrados sólo desde la mirada hetero.
El artículo 3° dice: “A los efectos de la presente, se considera equidad en la representación de los géneros desde una perspectiva de diversidad sexual a la igualdad real de derechos, oportunidades y trato de las personas. Sin importar su identidad de género, orientación sexual o su expresión”. Es decir, todos, todas y todes podemos formar parte de un medio de comunicación, cualesquiera fuera la tarea para desarrollar.
Además, la norma establece que debe garantizarse la representación de personas travesti, transexuales, transgéneros e intersex en una proporción no menor al 1% de la totalidad de su personal. El acceso y permanencia en los puestos de trabajo en todos los casos debe ser, también, garantizada.
El cambio es legal, es cultural y es político. En este último espacio se potencian las luchas sociales y los pedidos históricos. Es el reconocimiento de los humillades y excluides de un sistema patriarcal lo que motivó y motiva a la acción de un movimiento político gestado en el siglo XXI. Aún queda mucho. Pero ya comenzó la hora de los pueblos, las mujeres y las diversidades.
Dejamos buenas ideas para pensar y reflexionar en la semana. Para la próxima, prometemos más.
¡Gracias por haber llegado hasta acá! Sé que tu tiempo es importante.
Que tengas una semana diversa, de género feliz y de amor genuino por dar y recibir.
Te mando un abrazo.
#GéneroBajoLupa: La columna de Luciana Prachas
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