Cristina versus Alberto: radiografía de las internas en el gobierno

#PolíticaDeManual - Las críticas en boca del presidente y la vice causaron una escalada pública en el conflicto oficialista. Fuego cruzado: cronología de la discusión sobre rumbo económico y poder político.

Escrito por: Manuel Román | Publicado: 12 de Mayo de 2022

Alberto Cristina Internas

COLUMNA #PolíticaDeManual

Enfrentados en un debate con eje en el rumbo económico y poder político, los dos máximos representantes del Ejecutivo nacional, el presidente Alberto Fernández y su vice Cristina Kirchner, reavivaron esta semana las discusiones internas que sacuden al gobierno con más fervor que nunca. La noticia no es qué, sino cómo: por primera vez cruzaron acusaciones, y, con ello, confirmaron la crisis que hace meses los distancia. Cronología del fuego cruzado.

El conflicto en la fórmula presidencial sumó en los últimos días una notable escalada pública. Luego del discurso que brindó Kirchner en Chaco el viernes, en el que sostuvo que fue “generosa” al dejar a Fernández elegir su gabinete económico, el jefe de Estado replicó esta semana que la vicemandataria “tiene una mirada parcial, absolutamente económica” sobre la gestión. Además, advirtió: “El debate no me preocupa, me preocupa la obstrucción al gobierno”; en una entrevista con el medio español El País.

Por lo dicho, dos fuerzas se ciernen en el seno del Frente de Todos. Una es liderada por Fernández, e inscribe en sus filas a los ministros vinculados al área económica, encabezada por el titular de la cartera Martín Guzmán. La otra responde directamente a la expresidenta, y contiene una buena porción de apoyo en el poder legislativo y en el gobierno bonaerense. Si bien el conflicto entre albertismo y kirchnerismo no es nuevo, la dimensión que cobró enciende la alarma.

Internas: cronología del conflicto entre Cristina y Alberto


El inicio de la crisis en la coalición podría ubicarse el lunes 13 de septiembre de 2021, el día siguiente a las elecciones primarias, en las que el oficialismo sufrió una amplia derrota nacional. Desde esa fecha se desató una vorágine que terminó, la semana siguiente, con el recambio de casi un tercio del gabinete. Entonces surgían las primeras reprendas al andar económico: “Me cansé de decirlo… No podíamos ganar”.

Tras un período de mayor aquietamiento -que no significa ausencia de conflicto-, la discusión renació alrededor del acuerdo con el Fondo monetario Internacional (FMI). A fines de enero, el diputado Máximo Kirchner renunció a la jefatura del bloque oficialista en rechazo al plan de refinanciamiento. Junto a él, numerosos legisladores kirchneristas votaron negativamente el proyecto en ambas cámaras, lo que marcó a fuego una transversal división interna. El programa acabó sancionado gracias al apoyo de Juntos por el Cambio.

Al implementar el plan económico volvieron a escucharse las críticas. Uno de los primeros voceros de esta etapa de internas fue el ministro bonaerense de Desarrollo de la Comunidad Andrés “Cuervo” Larroque, que en mayo apuntó: “La generosidad de Cristina no es recíproca de parte de Alberto”. En diálogo con Urbana Play, el cofundador de La Cámpora avisó que el presidente “no se va a llevar el gobierno a la mesita de luz”: “El gobierno es nuestro”, sentenció.

A partir de allí la crisis se encarnó en Fernández y Kirchner directamente, por lo que cobró una importancia superlativa. A las declaraciones de la vicepresidenta en Chaco le siguieron respuestas directas del jefe de Estado. “Hay cosas en las que no comparto su mirada. He sido públicamente crítico con su gestión de gobierno”, mencionó Fernández. De paso, aseguró que irá por su reelección en 2023, en conversación con RTVE.

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Kirchnerismo: rumbo económico y poder político Internas Alberto Cristina


Como lo evidencian las acusaciones citadas, el kirchnerismo enfoca sus críticas en la administración que comanda el Palacio de Hacienda. Llamados de atención como los de la vicemandataria -”alguien o algunos están fallando”- y del “Cuervo” Larroque -”a Martín Guzmán no lo votó nadie” implican directamente a la gestión económica. El funcionario bonaerense indicó con nombre y apellido a los ministros apuntados: Guzmán, Matías Kulfas (Desarrollo Productivo) y Claudio Moroni (Trabajo).

A su vez, la postura kirchnerista también se respalda en su capacidad electoral. Según un reciente sondeo nacional que realizó Raúl Aragón y Asociados, un 20% del padrón votaría a la expresidenta si fuera candidata en 2023 (el número más alto registrado, muy superior al 7% de Fernández). De allí las advertencias de Kirchner, esbozadas por caso en la Asamblea Parlamentaria Euro-Latinoamericana hace un mes: “Que te pongan una banda y te den el bastón no es tener el poder”.

Por lo pronto, el cuadro tiene en Buenos Aires a su principal bastión de apoyo. Tras abandonar la jefatura de bloque en Diputados, Máximo Kirchner se dedicó a presidir el Partido Justicialista (PJ) provincial. En el territorio se mueven, junto a él, varios cofundadores de La Cámpora y figuras del kirchnerismo en general: desde funcionarios bonaerenses como el gobernador Axel Kicillof, el propio Larroque y el jefe de Gabinete Martín Insaurralde, hasta los intendentes de Quilmes Mayra Mendoza y de La Matanza Fernando Espinoza.

De aspirar a su reelección, los números comprueban que el oficialismo debe mantenerse unido. Una escisión interna en la coalición implicaría dividir el 26,1% de intención de voto que hoy registra en primarias, según el susodicho estudio. Aparecen dos alternativas: correr juntos en 2023, o separarse y, para el kirchnerismo, afianzar su núcleo de poder bonaerense de cara al futuro.

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Albertismo: entre la independización y las posibilidades electorales


En la misma entrevista en que recriminó la “obstrucción al gobierno”, el presidente volvió a reiterar su autonomía e independencia. “Desde 2019 decían que sería un títere, pero yo tomo las decisiones. Eso no quiere decir que no escuche a Cristina, pero la decisión la tomo yo. Llevó mucho tiempo que se den cuenta de que yo estoy gobernando”, subrayó Fernández; al tiempo que añadió: “Cristina no es mi enemiga, mi enemigo es [el expresidente] Mauricio Macri”.

Los dichos responden directamente a la discusión por el “poder”. Sobre las críticas económicas, el titular de Hacienda contestó a Urbana Play que en el segundo mandato de la expresidenta “hubo logros importantes, pero también hubo problemas de consistencia macroeconómica”. Asimismo, en un evento de la Cámara de Comercio Estadounidense en la Argentina, Guzmán explicó: “Es importante que el debate público sea constructivo. Hay cuestiones que no funcionaron ni de un lado ni del otro”.

La diferencia de perspectivas acerca del andar económico llevó al presidente a tener que “ratificar” al ministro, cuya renuncia reclamaba el camporismo. Pero el vendaval no termina aquí: este jueves se conocerá el índice inflacionario de abril, esperado por debajo del 6%. Aunque la cifra significa una disminución con respecto al aumento de precios de 6,7% en marzo, la variable sigue lejos de los márgenes deseados por el gobierno.

El albertismo creció desde 2019 a un costado del kirchnerismo duro. A ello se refería la vicepresidenta cuando acusó en Chaco que para completar la fórmula eligió “a alguien que no representaba ninguna fuerza política”. Sin embargo, el informe de Raúl Aragón y Asociados ilustra un fenómeno doble: el albertismo no podría alcanzar el ballotage por sí solo; pero probablemente el kirchnerismo tampoco. Si no se unen al final, sus posibilidades electorales quedarán comprometidas.

#PolíticaDeManual: La columna de Manuel Román

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