¿Te expresas como sos realmente frente a tus amigxs? ¿Escondes algunas de tus cualidades, gustos o preferencias? ¿Sobre qué temas hablan? ¿Debaten? Bueno, hay personas que sí, personas que no y personas que lo hacen en mayor o menor medida. Hay quienes tal vez se sienten en completa confianza y quienes prefieren no tocar determinados tópicos. Así como hay quienes prefieren suprimir todo deseo u opinión debido a la heteronormatividad que amolda, recorta y juzga. amistad
La heteronormatividad es un conjunto de creencias instadas en la sociedad que pretende que todas las personas sean iguales, es decir, heterosexuales y cisgénero. El término heterosexual responde a que una persona se oriente sexual y afectivamente hacia los varones, si es mujer, o las mujeres, si es varón. En cambio, cisgénero, remite a que la identidad de género coincida con la identidad asignada al nacer, es decir: persona que nace con “genitales femeninos”, es mujer, persona que nace con “genitales masculinos”, es varón.
Estas creencias y mandatos sociales amoldan conductas y dictaminan lo que las personas deben ser o no. Si sos varón, tenes determinadas cosas por hacer, decir y pensar y si sos mujer, tenes otras en las que ocupar el tiempo. Asimismo, esto viene en la línea de “el rosa para las nenas, el azul para los nenes”, autitos, camiones y superhéroes para el varón, cocinitas, bebés y escobas de juguete para la mujer.
Es un concepto que se replica sutilmente y desde todo tipo de ámbitos, en la escuela, en los medios de comunicación, reuniones familiares, entre amigxs o mismo parejas. Esta norma significa prejuicio y opresión contra toda aquella persona que no cumpla con lo que la sociedad entiende por “normal”.
Todo tiene que ver con todo y por eso estas cuestiones llevan a la amistad y a los lazos que se generan con las personas cercanas a nosotrxs. ¿Alguna vez pensaste si alguien de tu círculo busca hablar sobre un tema que “incomoda” pero no se atreve a hacerlo? Tal vez es porque el contexto heteronormativo no permite que se exprese, porque es un tema no aceptado dentro de ese entorno o porque presiente que va a ser juzgadx.
Hay tantos grupos de amigxs como personas en el mundo. Pueden existir grupos compuestos sólo por mujeres, otros sólo por varones, y otros compuestos por ambxs. Algunos hablan con completa libertad y respeto, atendiendo a lo que cada persona dice e intentando deconstruir determinados mandatos. Así como también, pueden existir otros donde hay integrantes que prefieren alejarse de donde no pueden ser sí mismxs, ya sea por los ideales arraigados o por la poca empatía y comprensión hacia lxs demás.
Por otro lado, es importante mantener una mente abierta para poder tratar, hablar y comprender sobre cualquier tema que pueda ser tocado. Desde cómo fue la semana hasta cuestiones tabúes, de género, diversidad sexual, consentimiento o cualquier tópico que se ponga sobre la mesa. La comunicación es necesaria y mucho más si es en compañía de quien confiamos.
Todas las personas tienen la capacidad para reflexionar sobre lo dicho y sobre sus propios actos. Todas las personas pueden ejercitar este concepto y aplicarlo a cualquier momento de la vida cotidiana. La heteronormatividad está presente en cada situación que normalizamos, la clave está en encontrarla, desmembrarla y comprender que en el fondo no deja de ser una conducta tipificada y estereotipada. Este es un ejercicio que nos posiciona desde un mejor lugar tanto a nosotrxs como a lxs otrxs.
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