Giuseppe Mario Pantaleo, mejor conocido como Padre Mario nació en Pistoia, Italia el 1 de agosto de 1915. Durante varios años de su vida, su familia y él se trasladaron entre su país de origen y argentina.
El 29 de julio de 1948 el Padre Mario, ya ordenado como sacerdote. Se acentúo definitivamente en Argentina, donde fue destinado a cumplir con su misión en Santa Fe. En 1958, pidió su traslado a la ciudad de Buenos Aires, donde tuvo distintos destinos.
El Padre Mario comenzó a ser reconocido por su capacidad para diagnosticar y aliviar el sufrimiento tanto físico como psíquico. Ya para fines de los años 60’, esa virtud lo volvió tan popular que miles de personas lo querían y buscaban ser entrevistados por él.
Por entonces compró un terreno en González Catán, donde comienza a construir una pequeña casa y a fines de los 60’, Aracelis “Perla” Gallardo, la cual fue atendida por él y se curó. Lo comenzó a ayudar junto a su familia a construir una iglesia y una obra social en la localidad de La Matanza.
En 1972 se coloca la piedra fundacional de la Capilla, en la cual el 13 de octubre de 1975 se entrona la imagen de Cristo Caminante. El mismo da su nombre a la iglesia y el 8 de diciembre de ese mismo año, el Padre Mario oficia la primera misa.
Perla Gallardo junto a otros amigos se sumaron a la voluntad llevada a cabo por el Padre Mario. Lugar donde también comenzaron a fomentar distintos servicios sociales para los habitantes de González Catán.
Entre 1976 y 1992, se pusieron en marcha muchos de los proyectos que se siguen fomentando en la actualidad, como lo son el jardín de infantes, la escuela primaria, la escuela secundaria, policonsultorio, la escuela laboral para personas con discapacidad, el Centro de Atención para Adultos Mayores y el Polideportivo.
El Padre Mario Pantaleo falleció el 19 de agosto de 1992 en la Clínica de la Trinidad, Buenos Aires. Miles de personas acudieron a la Capilla para acompañar el cortejo. Tuvo como primer destino el Cementerio de Recoleta para finalizar en su Obra de González Catán.
La voluntad del Padre era tan contagiosa que su Obra continuo con su crecimiento sin cesar, se incorporaron nuevos proyectos vinculados al arte y el oficio. Además, la formación universitaria, educación no formal y se generó un programa de vejez. La misión que comenzó con el Padre Mario fue continuada por miles de personas que día a día se sumaron para lograr todos los proyectos propuestos y contribuir con cada grano de arena en la vida de los habitantes de La Matanza.
La Obra del Padre Mario Pantaleo, ubicada en Cnel. Conde 5670, González Catán, Provincia de Buenos Aires, es una organización sin fines de lucro que recibe todos los años miles de visitas de personas.
Desde la Obra se sigue fomentando la misión del Padre Mario que es la de “Promover el desarrollo humano en González Catán a través de un modelo de redistribución solidaria, gestión de excelencia y calidad en los servicios”.
Para cumplir con esta misión desde la Obra se desarrollan distintos proyectos sociales, pero al ser una organización sin fines de lucro, se necesita que las personas colaboren para que en conjunto los distintos objetivos se puedan cumplir.
Hay diferentes maneras en las que se puede colaborar con la organización como lo es la donación de que cubran las necesidades actuales. Otra manera de contribuir es a través del Programa Padrinazgo, que consiste en que una persona acompañe económicamente a un niño en situación vulnerable para que este tenga educación y buena salud. Si se quiere saber más sobre como ayudar, se puede visitar la página de la Obra https://padremario.org/ y ahí, también se puede, acceder a información sobre los distintos proyectos.
LA FE QUE SANA: La vida del Padre Mario Pantaleo y cómo sigue su obra hoy