Jamás desaparecieron, siguieron manifestándose, aunque habían huido del país en el 2001. Estuvieron cinco años, desde 1996 hasta ese entonces en el poder, abusando del pueblo y vulnerando los derechos femeninos. La ley decía que las mujeres no podían salir de sus casas, estudiar o trabajar si no estaban acompañadas por un hombre de su familia. Además debían usar la burka, una túnica que las cubre de pies a cabeza, con una tela en la parte de los ojos que les permite ver un poco la vida. Su nacimiento viene de mucho tiempo atrás, antes del islam, ya que servía para protegerse de los fuertes vientos. Aún así, a principios del siglo pasado, bajo el mandato del emir Habibullah, las mujeres que integraban su harén debían llevarlo para que otros no las vieran. Pero a finales de los años noventa, los talibanes la impusieron por cuestiones religiosas. Afganistán Los talibanes
La opresión femenina y la degradación al género no son cosas de ayer, sino que cuentan con una larga data. Aún así, luego del 2001, pudieron formarse como profesionales y ser un poco más independientes. Aunque ahora, Veinte años después, la historia se vuelve a repetir, y el miedo se apodera de aquellas que supieron ganar derechos durante esas dos décadas.
Las marcas de lujo que “ayudan” a vestir a las musulmanas Afganistán Los talibanes
Para la cultura islámica el velo, y las variantes de esa pieza, sirve como protección y seguridad hacia la mujer. Es por eso que se cubre, dependiendo el país, todo o alguna parte del cuerpo. El mismo tiene una función sagrada para la religión, es por eso que son tan importantes las telas que lo recubren.
Los cuatro tipos: Afganistán Los talibanes
Hijab, es el más popular y cubre pelo y hombros.
Chador, tapa desde la cabeza hasta los pies, pero se deja ver la cara.
Niqab, cubre todo el cuerpo, pero solo se pueden ver los ojos.
Burka, abarca desde la cabeza hasta los pies (inclusive los ojos).
Siendo esto así, una de las marcas de indumentaria más lujosas de todo el mundo, Dolce & Gabbana, ha presentado una colección cápsula de hijabs. También Nike diseñó junto con varias atletas los pro hijabs, que se lanzaron en el 2020 por los Juegos Olímpicos. Asimismo, otras firmas importantes que encontraron una veta en la moda musulmana fueron Marks & Spencer y DKNY. Luego, la casa de fast-fashion H & M contrató a la primera modelo musulmana en promocionar una colección de ropa occidental. Ahora la pregunta radica en si las marcas pretenden “ayudar” a las mujeres islámicas (diseñando ropa exclusivamente para ellas) o, si realmente están fomentando la opresión cultural en las que se ven inmersas desde que nacieron.
Escrito por Florencia Toranzo
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