El municipio de Morón convertirá la casa donde se crió María Elena Walsh en un espacio cultural y recreativo para niños, niñas y sus familias. La vivienda se ubica en la calle Tres de Febrero al 547, en la localidad de Villa Sarmiento, que pertenecía a Ramos Mejía cuando nació la artista, el 1 de febrero de 1930. Tras la restauración, en 2022, la “casa grande” funcionará como un punto de encuentro y de homenaje a la gran escritora y cantautora matancera. María Elena Walsh
La casa en la que creció Walsh es de una planta, tiene ambientes amplios y la enmarca un terreno de 500 metros cuadrados aproximadamente. El proyecto prevé la puesta a punto de varias salas, un auditorio y un espacio al aire libre donde los visitantes podrán realizar actividades de esparcimiento y producción cultural. En el patio de la propiedad, deteriorada tras los años que pasó inhabitada, aún se alza el jacarandá del que llovían flores celestes.
A una década del fallecimiento de la escritora, el Estado nacional compró la vivienda y la cedió al municipio de Morón. El distrito trabajará en la restauración con el ministerio de Cultura de la Nación y el de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la Provincia de Buenos Aires. También está a cargo la Fundación María Elena Walsh que preside la fotógrafa Sara Facio, quien fuera la última pareja de la escritora. El plan es que la apertura sea el próximo año.

Una infancia bajo el jacarandá María Elena Walsh
“Mi casa era muy grande, con jardín, patios, árboles frutales, gallinero, perro, gato, canarios, tortuga, bicicletas, libros y pianos. ¿Qué más se puede pedir?”, escribió Walsh acerca de la vivienda en su libro “Chaucha y Palito”. Eventualmente se mudaría, poniéndole fin a “la buena vida en la casa grande”. Sobre el cambio, contó que los obligó a “tirar por la borda juguetes, gallinero, descomunales roperos de luna y tantas otras felices abundancias”.
Pero en el que fue su hogar en Villa Sarmiento, actual partido de Morón, la niña María Elena Walsh disfrutaba de jugar con sus cinco hermanos -cuatro, hermanastros- y de lo que la casa tenía para ofrecer. “Vivía armada de cartucheras, casco de explorador, arco y flechas, revólveres, hachas de piel roja y escopeta de corchito al hombro”, relataba. Con la recuperación de la vivienda, por esos mismos salones y a través del gran patio correrán ahora niños y niñas en recuerdo suyo.
Sara Facio reconstruyó parte de la niñez de Walsh en lo que aún era Ramos Mejía, en diálogo con Clarín: “Allí pasó los dos o tres primeros años de su vida, junto a sus padres, su hermana mayor, sus cuatro hermanastros -por parte del padre-, que visitaban la casa y la doblaban en edad”. Además, la fotógrafa afirma que “María Elena tenía un recuerdo feliz de los años de su infancia”. Sobre el proyecto de restauración, la viuda de Walsh y presidenta de su fundación opinó: “Me parece muy bien que la hayan comprado y rescaten este sitio. Me llamó el intendente de Morón para contarme, muy inteligente”.
Restauración y puesta a punto María Elena Walsh
Aunque todavía está pendiente la licitación y la definición del proyecto “conceptual y arquitectónico”, la expectativa del municipio de Morón es poder comenzar las refacciones de la casa de Walsh este año. Así lo expresó el secretario de Comunicación del distrito, Fernando Torrillate, en declaraciones a la Agencia Télam. “Es un enorme desafío crear una ‘oferta’ cultural que esté a la altura de una obra tan genial y trascendente como lo es la de María Elena”, manifestó el funcionario.
Torrillate explicó que la idea del municipio “no es exponer objetos de María Elena, armar un museo. Los objetos tendrán su lugar pero la idea es que la casa sea un punto de encuentro donde puedan venir los chicos y sus familias a disfrutar actividades recreativas y lúdicas”. Asimismo, avisó que están en busca de viejos conocidos de Walsh que puedan aportar información sobre su infancia en Villa Sarmiento. “Aún no encontramos vecinos que hayan convivido con ella, pero seguro habremos de encontrarlos”, detalló.
El secretario de Comunicaciones también resaltó el papel del intendente de Morón, Lucas Ghi, como impulsor del proyecto. “Entendió que, dada la trascendencia histórica de María Elena Walsh y de su obra, la enorme influencia que ella tiene a lo largo de muchas generaciones y su importancia como poeta y como mujer, era importante avanzar en la idea de recuperar su casa natal para abrirla a la comunidad”, sostuvo sobre el jefe del distrito.
Un proyecto con fines comunitarios María Elena Walsh
Una vez restaurada, la casa de María Elena Walsh servirá como un espacio recreativo y cultural para Morón, la Provincia y el país. En ese sentido, Torrillate compartió “la perspectiva de que los vecinos, las familias, los niños y niñas puedan llenar ese lugar de la luz transformadora, la alegría creativa y la imaginación generosa que nos dejó María Elena, asistiendo a espacios de juegos, de participación y también de producción cultural y de disfrute y esparcimiento”.
Por eso, afirmó que la obra no solo busca “recuperar los espacios y rincones que tengan que ver con la identidad” de Walsh. Repitió que el propósito “no es transformar el lugar en un museo con recuerdos u objetos de ella”. En lugar de eso, el objetivo del municipio es convertir a la casa en “un espacio en el que se recuerde y rinda homenaje a María Elena Walsh recreando el espíritu de su obra a través de lo lúdico, de lo recreativo, de lo emocional”.
Ni Pfizer ni Biden: la verdadera razón por la que Argentina no recibirá vacunas de Estados Unidos
Vacunación en Argentina: lo bueno y lo malo de la semana más importante, en números