El Refugio Huellitas de González Catán está a dos meses de cumplir un año del comienzo de su actividad. En este corto tiempo, sus dueñas, Lucía y Karen, ya rescataron a más de 60 animales. A pesar de ser muy jóvenes, ya que tienen 18 y 21 años respectivamente, el compromiso, dedicación y amor que tienen hacia cada “rescatadito”, como les llaman, son inmensas. Al financiarse mayormente mediante donaciones, necesitan ayuda día a día para continuar salvando vidas.
La gran mayoría de los animales salvados y cuidados por Huellitas hasta el momento son gatos. “Nació a partir de la urgencia de muchos animales desamparados acá en Matanza”, relató Karen. Lucía comenzó con el refugio cuando rescató a un felino al que llamó Oreo en octubre del 2020, aunque no fue su primer rescatado. Karen se sumó a principios de este año, cuando un amigo le pidió ayuda porque había encontrado una gata lastimada. Ella también ya cuidaba animales por su cuenta, en honor a su gata fallecida Leila, pero no podía quedarse con Renata, como le pusieron. Así conoció a Lucía y se unieron por los animales hasta hoy en Huellitas. “Vemos todo el abandono y si una pudiera trataría de rescatarlos a todos”, agregó Karen sobre la situación en el partido.

El trabajo de Refugio Huellitas
Lucía y Karen toman en su mayoría casos cercanos a su zona, para evitar complicaciones con el traslado. El espacio donde vivirán los animales hasta ser adoptados son las casas de las dueñas del refugio. Sin embargo, la alternativa para salvar animales cuando ya no tienen más espacio en sus hogares es el tránsito. Se trata de voluntarios que ofrecen “su casa, su tiempo y su cariño” para hacerse cargo de los rescatados durante el tiempo que puedan, con todos los gastos cubiertos por el refugio. De esta forma, pueden salvar la vida de mayor cantidad de futuras mascotas.
“Si vos no hacés nada, ahí es la falla”, reflexionó Karen, “no hay nadie que lo va a hacer por el animalito”. Además, toda ayuda, hasta la más mínima que se pueda hacer, suma. “Buscar un poco de comida, poder resguardarlo del frío, buscarle casa, eso ya es salvarle la vida a un animal y es súper importante”, continuó.
Las donaciones Refugio huellitas
Muchas veces los animales tienen enfermedades o complicaciones, como intolerancia al alimento balanceado, y eso tiene que ser tratado por el veterinario antes de que puedan ser adoptados. En consecuencia, los gastos se acumulan. “Es abrir la cuenta en Mercado Pago y ver cuánto nos donaron y ver qué podemos hacer con eso”, relató Karen sobre el día a día. Por eso, con mucha frecuencia publican pedidos urgentes de donaciones por emergencias médicas o falta de comida. La última semana necesitaron ayuda para hacer análisis, llevar rescatados a una especialista en respiración felina, quimioterapia, vacunas, castración y alimentos.
Para colaborar con Refugio Huellitas pueden donar elementos de necesidad como alimentos o piedritas para gatos. También se puede contribuir por Mercado Pago (email refugiohuellitascatan@gmail.com), o por Ualá (alias LUCIAD656.UALA). En sus cuentas de Instagram, @refugiohuellitascatan y @refugio_huellitas_, hay un link directo a Mercado Pago con distintos montos, y también pueden contactarse con ellas para otras contribuciones materiales.

La adopción Refugio huellitas
En sus cuentas de Instagram, Karen y Lucía dejaron un formulario para que completen quienes deseen adoptar un rescatadito, con información acerca de los aspirantes a adoptantes y del hogar donde viven. La finalidad es saber si las condiciones son las adecuadas para el animalito. También piden tener comunicación con el adoptante una vez que tenga al rescatado en su casa, y compromiso de castración y vacunación.
Karen subrayó la importancia de estar en una posición económica que permita hacerse responsable de un animalito adoptado. Sin embargo, cuando existe la posibilidad, animó a las personas a que lo hagan. “Es un amor que no se puede explicar hasta que vos lo tenés al lado, que te mira, creás un vínculo”, explicó Karen sobre la adopción. “Realmente le estarías salvando la vida rescatando o adoptando”, continuó. “Le vas a proveer un hogar a un animalito que por ahí vivió muchas cosas feas en la calle, y que tener un techo, un hogar, comida y alguien que lo quiera, no tiene precio para él”, aseguró. “A su manera te lo van a agradecer”, finalizó la socia de Lucía.
Testimonios de adopción Refugio huellitas
Marilina adoptó del Refugio Huellitas un gato llamado Antón. Karen y Lucía lo rescataron al poco tiempo de nacer, cuando estaba desnutrido y con complicaciones respiratorias. Hoy en día, Antón tiene asma, “pero lleva una vida súper normal, es un gatito súper juguetón, súper bueno, educado”, aseguró su dueña.
Marilina contó que, desde que Antón vive con ella, su casa “es más alegre, se transformó de una casa en un hogar”. Inspirada por la grata transformación de su mascota, decidió hacer tránsito de otro gato. “Si no podés adoptar, o si no podés transitar o ayudar desde ese lado, también desde lo económico, desde lo más chiquito, siempre hace falta”, aseguró.
Alessandra, por su parte, hizo el tránsito de Blanca, una gata. Sin embargo, su vínculo se hizo tan fuerte que está pensando en adoptarla ella misma. Karen y Lucía rescataron a esta gatita porque, al ser de color blanco, es riesgoso para su salud que esté mucho tiempo expuesta al sol, como lo estaba. Hoy en día Blanca tiene un pre tumor, y está en tratamiento para no tener que llegar a amputarle la oreja.
Su tránsito contó que la gata era un “caso crítico” dentro del refugio, ya que nadie quería albergar a un animal adulto. “Sentí que necesitaba mi ayuda y me ofrecí”, relató Alessandra. La gatita no se acerca mucho a otras personas, como si tuviera miedo de ellas. En cambio, con Alessandra ya no es así. “Siento que en este momento Blanquita me necesita”, reflexionó. “Si se la doy a alguien más va a tener que vivir su proceso nuevamente”, observó. “Es como que el gato te elige a ti, porque necesita de tu ayuda”, finalizó su tránsito y posible adoptante.
Todos por Agus Vidal: El caso del niño matancero llegó al Papa Francisco